
Un día de Cuaresma del 471, Hipatia sufrió la misma suerte que las estatuas a manos de los Parabolanos. Hoy, mil quinientos años después, el fanatismo y la intolerancia aún queman libros, destruyen estatuas y templos, amenazan a las personas. Sin conocer el pasado, ¿cómo podríamos mejorar el futuro?