
Funciona a través de un dispositivo de electroestimulación, que es guiado a través de una plataforma, que cuenta con todos los protocolos y tratamientos específicos para cada patología. El paciente recibe la información de uso de cada sesión por celular y una vez a la semana recibe asistencia de un terapeuta.
De ocho meses a un año tardan en recuperar las heridas con tratamientos tradicionales, la nueva técnica reduce el proceso a dos meses. Sociedades científicas avalan su uso.
El estigma de ir al terapeuta va desapareciendo y cada día van entrando más en todas las áreas de nuestra vida. Los beneficios son indiscutibles y las falsas creencias se derriban con la experiencia. Pero todavía queda un gran recorrido hasta alcanzar la normalización.
Este tipo de terapia implica la administración pasiva de anticuerpos policlonales para proporcionar inmunidad inmediata del paciente con enfermedad grave.