
Hay una evidente mejora en la percepción de la economía. Las teorías apocalípticas no se cumplieron. Pero en materia de Covid-19, todavía no hay razones para sesgos demasiado optimistas.
Significa aprender a blindarse frente a los contratiempos y tomar el control, desarrollando estrategias para aprender de los errores.
La estabilidad y reactivación de la economía local son prioridades que la autoridad no debe desatender.
El registro alcanzó en septiembre un nivel de 54,75 puntos sobre el mes pasado, ubicando a las expectativas empresariales globales en un nivel optimista.