
Arduo trabajo para rellenar el terreno, juegos en el río y en vagones de tren abandonados son parte de la vida de una población que se hizo a pulso y que ahora da un vuelco para permitir el paso del puente Bicentenario.
Se espera que en julio se entreguen 100 casas para la Manzana 2. Con ese trabajo el MOP podrá disponer de la faja para terminar el puente Bicentenario.