
Cuando tenía 3 años, una pequeña sampedrina (12) fue diagnósticada de una compleja leucemia linfoblástica aguda. Pero, gracias al acto generoso de un joven alemán de 24 años, pudo salvar su vida y disfrutar hoy de una mejor situación de salud. Luego de 36 meses del hito, donante y receptora pudieron conocerse en Biobío.