
n tiempos de selfies y en la era del Instagram, coludidos por la tecnología del reconocimiento facial y el control de masas, las máscaras de hoy nos revelan a una sociedad mercantilizada, consecuencia de la brutal, abusiva y sistemática sumisión… esa es la verdadera peste.
En la obra de Camus, las reacciones de la población tienen parecido con la actualidad. En las primeras semanas, la creencia de que nada –la peste o la Covid-19– afectará la vida “normal”. Con el tiempo, no hay cómo refutar la realidad.