
El mandatario mexicano aseguró que su administración no quiere "una guerra" y agregó que "la anterior estrategia convirtió al país en un cementerio". Por otra lado, descartó que "exista impunidad" para los responsables del crimen organizado.
El juicio duró 10 semanas y contó con más de 50 testigos de diversas nacionalidades. Deberá enfrentar cadena perpetua.
El "excapo" es acusado de liderar entre 1989 y 2014 el despiadado cártel de Sinaloa, al que fundó y convirtió en "la mayor organización de tráfico de droga del mundo", según la acusación.