
Está más que claro que es fundamental insistir en los programas de educación financiera para todo el país y, principalmente, desde los primeros años escolares.
Sobreendeudamiento, malas decisiones de compra, baja comprensión de los contratos y expectativas irreales respecto a las pensiones. La capacidad de “leer y escribir financieramente” es hoy una habilidad crucial, dicen los expertos.