
Es indispensable crear una cultura de convivencia, como las políticas del buen vecino, encontrar el equilibrio entre los derechos y las obligaciones, más el cultivo del respeto y los buenos modos, la afabilidad ciudadana, que no puede instaurarse por el solo imperio de la ley.
La modificación apunta a normar la interacción de los diferentes agentes que utilizan la vía pública.