
Con las lluvias y el viento se asoman las preocupaciones por los derrumbes en diversas carreteras de la zona, como la Ruta de la Madera -camino a Santa Juana-, la ruta a Tomé, camino a Cocholgüe y laderas de Talcahuano, así como camino a Chiguayante, entre otras.
Resulta imperioso que autoridades sectoriales y municipales se ocupen de adoptar medidas de seguridad para quienes transitan por esas vías. Lamentablemente, cuando ocurren estos accidentes o deslizamientos de tierra y piedra no hay un aviso previo, solo hay espacio para prevenir y anticipar.
Una de las vías que más preocupa es la Ruta de la Madera. En ese sentido, el seremi de Obras Públicas, Hugo Cautivo, señaló a Diario Concepción que, previo a las precipitaciones del sábado pasado, “se ha mantenido el accionar de nuestra Dirección de Vialidad para recuperar la operación en ruta en el kilómetro 20. Este ha sido parte de los distintos desafíos que nos ha planteado esta ruta después de los grandes incendios y la gran caída de aguas lluvias que ha significado un grado de precariedad en materia de talud”.
También los municipios locales se han ocupado del problema y anunciaron medidas. “Me entrevisté con el seremi de Obras Públicas hace poco, y le manifesté la preocupación respecto a la ruta, ya que todavía existen árboles con riesgo de caída; además, vienen las lluvias”, dijo el alcalde de Santa Juana, Ángel Castro
Desde Tomé señalaron que en cuanto al plan de invierno existen medidas que el municipio ha adoptado, como la creación de los puntos críticos. En tanto, desde la Municipalidad de Talcahuano afirmaron que se diseñó un folleto educativo y se organizaron charlas y talleres comunitarios y escolares. También se creó una maqueta que ilustra el impacto de la intervención humana en las laderas, destacando la protección vegetal y la gestión de lluvias y aguas superficiales.
En suma, la preocupación manifestada por las entidades descritas apunta a darle tranquilidad a la comunidad. Queda por corroborar que las medidas anunciadas tengan un efecto positivo durante el invierno, cuando se generen precipitaciones. Por lo pronto, es necesario que las autoridades no bajen la guardia respecto de la temporada que se avecina