
Se ve algo difícil el panorama, sobre todo en comunas del valle o de la precordillera del Biobío que destacan por sus paisajes, festivales costumbristas y espacios de alojamiento.
Los efectos directos e indirectos de los incendios forestales comienzan a notarse cada vez más, pero al mismo tiempo, a diversificarse. Es que ya no es solo el resultado en contra para la actividad campesina en general, o las fuertes emociones desencadenadas en las víctimas de la tragedia.
En un momento en que el rubro turístico comenzaba a despegar, tras la crisis del Covid-19, esta industria otra vez resiente los efectos. Es que el daño a las rutas de la zona, los terrenos vitivinícolas, y pérdidas de todo tipo han gatillado fuerte en el turismo regional.
Una cuestión que el propio ministro de Economía, Nicolás Grau, relevó en su reciente paso por el Biobío, dando cuenta que se está ante un problema mayor ya que según constató en la vecina Región del Ñuble, el panorama es idéntico.
“En las visitas que tuvimos en Ñuble, en Quillón, hablamos con distintas personas del rubro del turismo y uno podía ver el efecto que había tenido en la cancelación de todos los hospedajes preparados para febrero. Por supuesto que cuando ocurre eso después de dos o tres años es muy difícil para el turismo, más allá que no tengan una afectación directa por el incendio. Eso provoca un impacto económico relevante”, dijo el ministro.
“En una tragedia de esta magnitud el efecto económico es diverso y afecta a diferentes sectores”, agregó Grau.
Hay que recordar que los planes de acción y planificación turística eran varios hasta la fecha. Desde el impulso del turismo vitivinícola, hasta los preparativos para la fecha del Rally Mundial en la zona. Pasando por el aumento de visitantes a la Provincia de Arauco tras la baja en los hechos de violencia, etc.
Los empresarios y trabajadores del rubro miraban con esperanzas esta temporada estival, pues era la oportunidad de retomar con fuerza un negocio que por más de dos años tuvo que replegarse ante la pandemia.
Ahora, con todo lo que está ocurriendo se ve algo difícil el panorama, sobre todo en comunas del valle o de la precordillera del Biobío que destacan por sus paisajes, festivales costumbristas y espacios de alojamiento, y coincidentemente son las afectadas por los incendios.
Por eso es importante que las autoridades no pierdan de foco el turismo regional el que necesita una atención inmediata antes que el problemas se agrande mucho más.