
Lo del miércoles en la tarde fue para preocuparse. Apenas un minuto y medio del segundo tiempo y Gabriel Vargas cae mal, emite un fuerte grito y nota que el pie no le va a aguantar. Se baja la media con dolor y de inmediato se le forma un “globo”, la típica inflamación de esguince, en la zona del tobillo. Las alarmas se encendieron cuando tuvieron que asistirlo, mientras cojeaba, y salió arriba de la ambulancia.
Los primeros exámenes determinaron que no hay fractura. Se trata de un esguince y anoche debía hacerse una resonancia para dilucidar su magnitud. En el mejor de los casos, estará un par de semanas fuera.
Pero el “Gabo” es un duro y, pese a todo, apareció ayer en los campos deportivos de Nonguén. Caminando por las suyas, aunque la inflamación no baja. Y para no perder tiempo, por la tarde entró a la sala de pesas para trabajar tren superior.
Está claro que la Copa Chile no es la prioridad lila y menos cuando aún no han podido ganar en el torneo de Segunda División, pero también es cierto que perder por una marcador de 4-0 siempre duele. Independiente de que al frente estaba un Palestino de Primera División, que alineó a Villanueva, Jiménez, Farías y Sánchez Sotelo. Todas sus estrellas.
El técnico de Deportes Concepción, Renato Ramos, expresó que “es una derrota dolorosa por lo abultado del marcador, porque lamentablemente no pudimos sostener lo que veníamos haciendo en partidos anteriores, pero hay que sobreponerse luego, tenemos pronto la vuelta en casa y queremos seguir compitiendo como hasta ahora”.
Cinco encuentros de Copa Chile que no estaban en la agenda morada y vaya que han servido. “Estos partidos son importantes, son como la pretemporada que no tuvimos antes del torneo y nos permite competir, que los jugadores sumen minutos y ver las interacciones entre los jugadores. Hemos ganado en muchos aspectos”, señaló el “Tiburón”. La revancha se jugará mañana.