
A partir de las 9.00 horas se darán inicio a las faenas en el edificio “Puerto de Palos”. Desde la Cámara Chilena de la Construcción de Concepción analizaron la situación de inmuebles “terremoteados” señalando que por el bien de la ciudad deberían recuperarse pronto esos espacios.
Hace 15 años la destrucción del terremoto 27F quedó plasmada en los edificios Alto Río y Torre O’Higgins que no resistieron el movimiento.
Alto Río fue denominada la zona cero en la Región, la estructura colapsó dejando a ocho fallecidos y a 77 sobrevivientes con lesiones. En tanto, la Torre O’Higgins de 22 pisos, después del cataclismo llevó a cerrar la avenida, que luego de casi un año y medio pudo volver a ser transitada.
En la época, el municipio penquista realizó un catastro de los edificios dañados: Alto Arauco, Centro Mayor, Torre Libertad y Plaza del Río. También se contabilizaron 50 edificios que requerían reparaciones, mil casas con diversos daños y 25 edificios públicos tuvieron algún grado de daño. Diario Concepción consultó a la Municipalidad de Concepción, sobre la actualización de esta información, sin embargo, a la hora de cierre de esta página no se recibió respuesta.
A varios años del sismo, en Hualpén siguen existiendo vestigios de los daños. En ese contexto el alcalde, Miguel Rivera, organizó el inicio de la demolición del edificio Puerto de Palos. “Felizmente la demolición de la Torre C se concretará gracias a gestiones encabezadas por la Municipalidad junto a la comunidad, ante el Ministerio del Interior para lo cual se convocó y se logró apoyos de otras autoridades como parlamentarios de la zona”, apuntó el alcalde.
La estructura quedó con daños severos, situación por la que permaneció en desuso. Los trabajos comienzan, significativamente, este 27 de febrero de 2025, a partir de las 9.00 horas.
Para ello se hará una actividad donde, además, estarán invitados vecinos y autoridades políticas.
“El edificio se había convertido en un punto rojo de incivilidades”, aseguró Rivera, argumentando que se registraron asaltos, ocupaciones irregulares e incluso amagos de incendio producto de personas que pernoctaban ahí.
En cuanto a la ejecución de estos trabajos, el jefe comunal comentó que se lograron “previa licitación, la empresa a cargo de las obras es Flesan S.A. por un monto de más de $1.200 millones, provenientes del Ministerio de Interior”.
En materia de otros asuntos pendientes del terremoto de 2010, comentó que “está pendiente la Escuela Cristóbal Colón, que desde el terremoto es una escuela de emergencia, y para la cual hemos solicitado reconstrucción”.
Sobre la preparación de la comunidad para el proceso de demolición, el alcalde mencionó que “se hizo un recorrido por viviendas y condominios cercanos, se instaló información en espacios comunes como diario murales”.
Desde la Cámara Chilena de la Construcción, Claudio Sepúlveda, consejero regional e ingeniero calculista, realizó un análisis respecto de la calidad de construcción. “El país siempre ha sido reconocido por su alta calidad en resistencia sísmica en los diferentes procesos del buen construir, pero sin duda, el terremoto dejó lecciones que aprender, asumir y resolver”, indicó.
“Hoy tenemos un proceso mucho más riguroso en varios aspectos y que se plasmaron en la publicación de decretos supremos, normas, códigos y un aprendizaje compartido por toda la industria. Esto incluye una fiscalización y control permanente, que como gremio apoyamos e impulsamos”, expuso Sepúlveda.
Respecto de los avances normativos posteriores al terremoto, Claudio Sepúlveda, comentó que “están vinculados directamente con la clasificación de suelos, el diseño sísmico, el diseño estructural, el diseño de elementos no estructurales y la protección sísmica. Con las actuales normas, los edificios en Chile son mucho más seguros y resistentes, pero lo más importante es que hay plena conciencia de la aplicación de esos protocolos en la construcción, pues es lo básico para un buen resultado”.
Referente a los pendientes en materia de demoliciones en la Región del Biobío, el ingeniero calculista, indicó que “esto es materia de particulares que debe ser resuelto por ellos y donde la autoridad puede intervenir, sólo si se evidencia un peligro para la sociedad, pero por el bien de nuestra ciudad esperamos que esos espacios sean recuperados muy pronto”.