
Prototipo ofrece aumentar la duración del vino entre tres y siete años. Investigación no tiene precedentes a nivel global.
Un filtro de origen natural, en base a totora y nalca desarrolló un grupo de investigadores de la Universidad de Concepción. Su fin es realizar procesos cada vez más naturales y aumentar la duración del producto vinícola.
El prototipo desarrollado íntegramente en la Región del Bío Bío, sin precedentes a nivel mundial, consiste en fibras de totora y nalca que tienen la característica de absorber una serie de minerales, las que, de manera natural, se encuentran en la tierra y se traspasan al vino, logrando prolongar su duración, consignó Radio UdeC.
Así lo indicó uno de los investigadores, el docente del Departamento de Ingeniería Civil Química UdeC, Miguel Ángel Pereira, quien detalló que “se sabe que el vino es afectado por ciertas trazas de algunos minerales o iones metálicos, como el fierro, que no son fácil de quitar. Entonces había unas fibras naturales que se sabía que podían absorber estos minerales, pero la idea era inventar un sistema que pudiera ser utilizado en los procesos normales de vinificación“, explicó el académico.
Según precisó otro de los investigadores involucrados, el docente de la Facultad de Farmacia UdeC, José Neira, el prototipo tiene alrededor de un 60% de eficiencia.
La investigación, cuyo prototipo se encuentra en proceso de obtener su patente, se desarrolló con los vinos de la Viña de Neira, ubicada en el valle del Itata, entre las comunas de Ránquil y Coelemu. El socio fundador de la firma, Felipe Neira, hizo hincapié en que gracias a este avance, la vida de los vinos que ellos producen podría aumentar entre tres y siete años.
Además, esta innovación podría abrir nuevos mercados internacionales para la viña. “En Brasil nos dimos cuenta del tremendo mercado para este tipo de vinos y yo creo que este año apuntamos a tener la primera exportación”, detalló Neira.