Déficit hídrico en la Región del Bío Bío

Fecha Publicación: 21/7/2016

En la última evaluación, hace poco más de un mes, el nivel de agua presentaba una disminución de 78% en los principales caudales de la Región del Bío Bío en comparación al promedio histórico, según cifras de la Dirección General de Aguas.

 


Cuando en Concepción diluvia, cuando el penquista medio tiene que desplazarse entre charcos e inundaciones varias, cuesta pensar en la sequía, la escasez de agua parece un comentario sarcástico, pero en la última línea es lo que las duras cifras indican. En la última evaluación, hace poco más de un mes, el nivel de agua presentaba una disminución de 78% en los principales caudales de la Región del Bío Bío en comparación al promedio histórico, según cifras de la Dirección General de Aguas.

Esta repartición, al evaluar las condiciones locales de los ríos Ñuble, Chillán, Diguillín, Perquilauquén, Laja, Duqueco, Bío Bío e Itata, informó de un déficit de hasta 89%. Si bien es cierto esto no representa un problema inmediato, las perspectivas no son demasiado alentadoras en un escenario de déficit de precipitaciones del orden del 49%.

Los investigadores climatológicos afirman que el fenómeno de El Niño se encuentra ya en una fase neutra, mientras que hay altas probabilidades de que ocurra La Niña, asociada a menores temperaturas y lluvias, con el registro de ocho años con déficit hídrico.

Ese es el volumen de agua visible, el que procede de fuentes superficiales, como; ríos, lagos y esteros, por esa misma condición de superficialidad, está en permanente riesgo de contaminarse a consecuencia de las actividades humanas, las usuales; contaminación industrial, más las que aparecen como potencial amenaza nueva, especialmente en la región, como los proyectos de salmoneras en lago Lanalhue y Lleu Lleu.

El recurso hídrico inaparente, es el igualmente vulnerable del subsuelo, que mantiene con el agua superficial una permanente interacción, esta crítica ha sido objeto de bastante estudio, pero particularmente relevante es el efectuado hace unos pocos años por académicos de la Universidad de Concepción, Universidad Católica de la Santísima Concepción y Universidad de Hannover, en la región del Bío Bío.

El punto central de ese estudio es enfatizar la necesidad de comprender estas interacciones, que no son percibidas por los distintos usuarios del agua, quienes aún visualizan estos sistemas como elementos independientes, lo cual representa problemas en la administración de los recursos hídricos, porque se pierde el concepto de que las aguas subterráneas infiltran en un punto de la cuenca para luego desplazarse y aflorar en otro, siendo parte del balance hídrico de la misma, en términos concretos, los cuerpos de aguas superficiales son partes integrales de los sistemas de flujo subterráneo.

Producto de dicha visión de los sistemas superficial y subterráneo como sistemas independientes, hasta el año 2005 se otorgaban derechos de aguas subterráneas cerca de cauces superficiales, como si el uso de estas últimas no tuvieran efecto alguno sobre los caudales de estas últimas. Se alude al caso emblemático de esta circunstancia, cuando se realizó una extracción de áridos en el río Chillán para la ampliación de la Ruta 5, problema que causó un descenso del nivel freático en el sector Los Colihues , cerca de Chillán),dejando a 60 familias sin agua potable.

Falta tomar conciencia sobre el uso y cuidado del agua, el uso desaprensivo de contaminantes, arrojados en cualquier parte, la insuficiente asignación de valor, es un concepto que debe desarrollarse más, en todas partes, no basta con declarar que el agua es un recurso vital y darse por satisfechos. 


 


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