Percepción de la corrupción municipal

Fecha Publicación: 16/7/2016

Con un proceso eleccionario ad portas, con una, por ahora, discreta campaña de eventuales candidatos, muchos enfrentando los sorpresivos e ingratos coletazos de las jugadas maestras de la política para mejorar su posicionamiento, con alianzas, no importa cuán lábiles y otros perdiendo la inocencia, se hace muy relevante la descripción del escenario electoral. 

La elección próxima tiene un significado especial, en primer lugar por tratarse de gente conocida, de la casa, si se pudiera describir de esa manera, los que actuarán en suficiente proximidad como para que a la ciudadanía le sea posible enterarse, cotidianamente, de su desempeño y procedimientos. Un escenario que pone rápidamente en evidencia, tanto la calidad de la gestión, como las eventuales malas prácticas.

Los candidatos, o aquellos que cumplen funciones en este ámbito, deben considerar que la tendencia, cada vez más marcada, a vigilar el desempeño de los actores públicos, ha llegado para quedarse, más aún, la ciudadanía está cada vez menos tolerante, porque se ha entendido que los errores son pagados por cada uno de los contribuyentes.

En razón de lo anterior, es muy relevante el significativo aumento que tuvo la percepción de corrupción de acuerdo a la Encuesta de Corrupción 2015, realizada por Libertad y Desarrollo, que ha cumplido trece años, con una base de datos creciente que permite elaborar un ranking de hechos de corrupción y otro de percepción del año anterior y, al mismo tiempo, detectar qué tipo de actos ilícitos son más frecuentes en las diferentes instituciones.

Esta encuesta mide el nivel de percepción de corrupción en una escala de 0 a 10, de menos a más corrupto, muestra un nivel actual de 5,42 puntos, 1,28 puntos más alto que en la medición (4,14) del año pasado. De modo parecido, lo cual debería motivar preocupación, un 63,09% cree que en relación a un año atrás la corrupción es mayor o mucho mayor (25,2% en 2014) y un 35,33% cree que se mantiene igual (54,47% en 2014), peor aún, casi la mitad de los encuestados declara haber conocido de este tipo de hechos de forma directa. 

El aumento de la percepción de actuación corrupta es general para todas las instituciones con respecto a la encuesta del año pasado, a excepción del Registro Civil que no presenta cambios. El resultado siguiente dice relación con los comentarios iniciales, ya que las instituciones que lideran el ranking son las municipalidades, con un 6,82 (6,02 en 2014); la Cámara de Diputados, con un 6,27 (5,21 en 2014), y Empresas Públicas, con un 6,06 (5,17 en 2014).

La principal situación de corrupción mencionada ha sido el tráfico de influencias, seguida por los pagos ilícitos, con el propósito de ganar una licitación, acelerar un trámite o entrega de permisos.

La ciudadanía hace extensivo su mal juicio a la actitud de las autoridades de Gobierno, al serles preguntado sobre el eventual interés del Gobierno en combatir la corrupción, en una escala en la cual el 0 es que no tiene ningún interés y 10 que tiene un alto interés, se obtuvo un promedio de 3,80 (5,54 en 2014), o sea la confianza a este respecto saca una nota bajo el cuatro, en términos convencionales, reprueba.

Los candidatos tienen que hacerse cargo, es este un factor a tomar en cuenta, hacer bien la tarea es un punto, hacerla honestamente está por sobre todo.


  Imprimir noticia   Descargar versión PDF