No dejemos solos a nuestros héroes

Fecha Publicación: 30/6/2016

No es inusual que hechos profundamente dolorosos resulten en la generación de fuerzas generadoras de iniciativas de enorme valor, de trascendental e histórica importancia, como unión de naciones al final de las guerras para preservar la paz, o a escala menor, pero no por eso de poca importancia, como medidas de seguridad después de accidentes. En ese contexto, Chile ha sido enriquecido con una institución que lo distingue positivamente, la existencia de Cuerpos de Bomberos voluntarios. 

La historia de esta institución se remonta al día 15 de marzo de 1843, cuando la ciudad de Valparaíso sufre uno de sus más terribles incendios. La ciudad se había construido sin prestar a la posibilidad de incendios la más mínima atención. Las casas y almacenes portuarios eran casi en su totalidad de material combustible, las calles estrechas hacían casi imposible el tránsito y no se disponía de cañerías de agua, ésta era traída desde las vertientes cercanas y transportada a lomo de mula en pequeños barriles; ocupación a cargo de los aguadores.

El incendio se inició en unos barriles de resina que se encontraban en los almacenes de la Aduana; éstos se vieron arrasados por la llamas y el viento hizo que se propagaran a las manzanas colindantes, muchos edificios se vieron arrasados, en dos días las llamas consumieron los almacenes fiscales de la Aduana, gran parte de la infraestructura del incipiente comercio y buena parte de la ciudad.

Al año siguiente, diversas organizaciones de Valparaíso se concertaron para crear el cuerpo de bomberos voluntarios de la ciudad, consiguiendo material humano y físico, creándose oficialmente el 30 de junio del año 1851 el Primer Cuerpo de Bomberos de Chile. 

La experiencia ajena no fue suficiente, de esa manera el 13 de abril de 1883, en nuestra ciudad, se produce el gran incendio de la Maestranza de los Ferrocarriles del Estado; la falta de medios, resulta en pérdidas importantes de estructura y material, como en Valparaíso, un grupo de ciudadanos decide la creación de la "1a Compañía del Cuerpo de Bomberos de Concepción.

A partir de ese año los Cuerpos de Bomberos fueron creándose por todo el territorio nacional, con diversas dificultades y problemas, superados todos con entrega y constancia, más que con apoyo central, las compañías fueron mostrando características comunes, el espíritu de voluntariado, de sacrificio y de solidaridad, que terminó por ser su segunda naturaleza, hasta transformarse en lo que ahora son: una sinónimo de compromiso y valor cívico.

En el año 1959 a iniciativa del educador talquino Héctor Matamala San Martín, se introdujo en el calendario escolar chileno el Día del Bombero Voluntario, proponiendo la fecha de la fundación de la primera compañía en Valparaíso, un 30 de junio. Esa idea fue transformada en la ley N° 14.886 durante el Gobierno del Presidente Jorge Alessandri Rodríguez, que instituye ese día como el día nacional del Bombero.

Los bomberos chilenos han sido reconocidos, además de su capacidad y preparación, por un nivel altísimo de profesionalismo, una bienvenida anomalía en personas voluntarias, desafío que acogen con entusiasmo muchos jóvenes, que en contraste con otros, han optado por salvar vidas y propiedades, tender la mano en momentos de extrema urgencia. Necesitan ayuda y apoyo generoso, materialmente, además de los justos agradecimientos y este reconocido saludo.


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