Las desventajas de ponerse a pensar

Fecha Publicación: 18/6/2016

Ling Yutang, un filósofo chino de era moderna concluye en su obra "La importancia de vivir"- libro altamente recomendable- que los animales la pasan mejor que los hombres, que no parecen tener conflictos interiores, ni vergüenzas, ni envidias, ni esperanzas frustradas, ni ilusiones imposibles, sencillamente andan por allí viviendo, desempeñando su papel de animal, en dichoso e inconsciente equilibrio con la naturaleza. Destaca la actitud del mono, que por parecérsenos, es el que muestra más expresiones de emociones, simiescas, pero emociones igual y a lo mejor, por eso mismo, por tenerlas, por pensar a nivel de mono, son menos felices, en consecuencia, no tienen esa cara inexpresiva y siempre igual de vacas o gallinas, por ejemplo. 

Walt Whitman, más conocido y publicitado que el filósofo recién aludido, ídolo indesmentible de la generación hippie, expresaba "creo que podría volver y vivir con los animales, son tan plácidos e independientes, ninguno de ellos es respetable o infeliz en toda la tierra". Una visión idílica que no parece posible cuando no podemos evitar ser empáticos con los animales maltratados, como si fuéramos nosotros los receptores del apaleo o el abuso.

Muchos seres humanos son infelices por lo que saben o por lo que desconocen. La ignorancia es una bendición sólo si es total, tan pronto se da cuenta uno de que es un ignorante, existe la natural tendencia, o deseo, de dejar de serlo. Es la base de la conocida sentencia de que es la curiosidad la que mata al gato. En términos menos festivos, Gandhi concluye que la miseria no es en realidad el problema, sino la conciencia de la miseria. O sea, es preciso conocer, dejar de ignorar, aunque sea cuesta arriba.


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