La autonomía de los organismos que velan por calidad de la educación

Fecha Publicación: 29/5/2016

Sin la garantía de la calidad, la cobertura numérica del sistema educativo, o su gratuidad, no tienen sentido, que todos estudien a cargo del Estado, resultaría, sin calidad, en un despilfarro faraónico.

 


La búsqueda de la calidad en la educación es un fin que tiene una alta valoración en los más diversos sistemas de educación e involucra a todos sus actores. El Aseguramiento de la Calidad hace referencia a un conjunto de mecanismos y procesos que garanticen y promuevan la calidad de las instituciones de educación superior.

En términos de uso corriente para el ciudadano medio, se trata de garantizar que las promesas que hacen las instituciones se cumplan cabalmente, no solo verificando, terminalmente, si han tenido o no éxito, sino verificando que las instituciones tienen lo que hace falta para cumplir con lo que han ofrecido.

Ese es un ámbito de la situación. Lo que existe para garantizar calidad, el otro, no menos importante, es el modo como se valida, o acredita, con qué instrumentos y por quienes, cuales son los organismos encargados del aseguramiento de la calidad y el grado de independencia y ecuanimidad que tienen sus integrantes, además de la idoneidad para una tarea de tales complejidades.

Entre los aspectos que se contemplan en la reforma educacional, éste en particular, el del aseguramiento de la calidad, aunque actualmente en segundo plano, es uno de los factores claves. Sin la garantía de la calidad, la cobertura numérica del sistema educativo, o su gratuidad, no tienen sentido, que todos estudien a cargo del Estado, resultaría, sin calidad, en un despilfarro faraónico.

Por lo tanto, se contempla un Consejo para la Calidad de la Educación Superior que reemplazará a la actual CNA. Sobre su naturaleza jurídica, se define como un servicio público descentralizado, con personalidad jurídica y patrimonio propio, que se relacionará con el Presidente de la República a través del Ministerio de Educación. Sin embargo, como se ha conocido hasta aquí, este organismo nuevo tendrá potestades normativas acotadas, si bien es cierto, ejercería roles resolutivos para los cuales tendría independencia, los criterios y estándares para la evaluación de la calidad institucional y de carreras, serán establecidos por Subsecretaría de Educación Superior, previo informe del Consejo Nacional de Educación.

La concepción de un Consejo como un servicio público descentralizado con la dependencia antes señalada del Ministerio de Educación en su rol normativo, no asegura la autonomía requerida. Como ejemplo, la restricción recién mencionada sobre la definición de criterios y estándares de evaluación, que en la actualidad son aprobados directamente por la CNA con asesoría de sus Comités Consultivos.

Tampoco está clara su composición, salvo una imprecisa alusión a "personas destacables"", sin definir como se asegura su independencia y se evita los conflictos de interés. Es especialmente crítico que un organismo que tenga la exigente tarea de garantizar calidad debe ser particularmente idóneo, con competencias plurales en el tema de la calidad de la educación superior, que la forma de nominación garantice la autonomía, la independencia y la imparcialidad, con prescindencia de la coyuntura política partidista, errar en este sentido amenazaría seriamente la credibilidad de este proceso, condición indispensable si se quiere merecer la fe pública.
 


 


  Imprimir noticia   Descargar versión PDF