Iper 2016 Bío Bío es menos pesimista

Fecha Publicación: 24/5/2016

Hay una teoría del aprendizaje que propone que éste se ve facilitado o impedido, según las expectativas o los prejuicios, que estos últimos, buenos o malos, desatan una cascada, a veces subconsciente, de eventos que garanticen el cumplimiento de la profecía, lo que de alguna manera trata de explicar el éxito de los optimistas y el esperable fracaso de los pesimistas, ambos yendo a la experiencia con cristales de diferente color.

En razón de lo anterior, es muy relevante la percepción que las personas, o colectivos tengan de determinadas circunstancias, como puede ser el Índice de Percepción Empresarial. Recientemente, la Cámara de la Producción y del Comercio de Concepción y la Universidad Andrés Bello, con la Facultad de Economía y Negocios, dieron cuenta de la visión de los empresarios locales sobre la economía regional y nacional. 

En una evaluación realista de las circunstancias, coincidente con la estimación que en general parece tener la ciudadanía, difícilmente se puede esperar alzas en los índices de optimismo, ya que por largos meses se ha ido observado, más bien, las alzas o los descensos del pesimismo de los empresarios en relación al futuro próximo y mediato.

Sin embargo, y aun así, según los resultados del noveno Iper 2016 Bío Bío, la Región aparece como menos pesimista que la percepción a nivel del país. El empresario regional, "cuando hay optimismo a nivel país tampoco es tan optimista, en general es más centrado y no tanto de extremos", explican los autores de este estudio.

Bien podría ser el resultado del muy cultivado reflejo de tomar las cosa con calma en los empresarios de esta región, para los cuales nunca algo es fácil y cada emprendimiento, desde la partida, es postergado al competir con instancias capitalinas, tiene que pasar por barreras de irritante burocracia, para peor, alejados de los centros donde las decisiones se adoptan. Hijos del rigor, sus umbrales para bajar los brazos ante las dificultades pueden ser más altos, que de otro modo muchos ya habrían migrado.

En término generales, para no perder las necesarias perspectivas, el principal resultado es el indicador que muestra que el nivel de pesimismo u optimismo se estancó en 50 puntos, que es un indicativo de que los empresarios están cautelosos ante el acontecer futuro, pero a su vez se revirtieron tendencias que hace un tiempo venían a la baja, donde por lo menos en esta oportunidad se estabilizaron en 50 puntos, es la más importante conclusión del estudio. 

Es necesario considerar la sensibilidad de este tipo de consultas, ya que las condiciones del entorno impactan con rapidez los resultados, así, en relación a las reformas, los autores detallan: "en general, la percepción de los empresarios es bastante crítica respecto de las reformas Laboral y Tributaria".

En el intertanto, en un ambiente de cautela, los empresarios vieron que la banca se ha puesto más restrictiva con créditos y eso es un factor negativo, porque sin financiamiento o con un financiamiento más restringido, se hace más difícil realizar nuevas inversiones o mantenerse al día con los avances necesarios para mantenerse en la autopista de la competitividad.

Se ha hecho un urgente llamado a aumentar la productividad, la contraparte es la mesura e inteligencia en la aplicación de reformas para que estas resulten en estímulos más que en barreras.


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