Los mensajes que jamás pasan de moda

Fecha Publicación: 24/5/2016


Entre envidiosos y de fácil sarcasmo, ha sido una crítica bastante barata decir que Vivaldi no compuso 600 conciertos, sino un concierto 600 veces. Para broma puede estar bien, la verdad es que dejó escrita mucha música nueva, para esa época y para ahora, ya que las melodías jamás desaparecen, pueden ser procesadas, reconvertidas y seguir siendo, como son, inmortales

Eso empezó temprano, las partituras de Vivaldi influyeron profundamente a Johann Sebastian Bach , quien y transcribió seis de sus conciertos, entre ellos el precioso Concierto para cuatro violines. No sería el último en usar ese legado.

Como suele ser la vida, en los últimos años, Vivaldi pasó dificultades económicas; Venecia, polo de atracción de artistas, ya había declarado su música obsoleta, no le quedó otra a nuestro héroe que vender un número considerable de sus manuscritos a precios ínfimos para financiar un desplazamiento a Viena para conseguir trabajo, ya que había tenido un encuentro promisorio con el emperador Carlos VI.

Para su desgracia, poco después de su llegada a la ciudad, Carlos VI falleció, lo que le hizo perder cualquier protección imperial o una fuente de ingresos regular. Poco después, empobrecido, murió durante la noche del 27 al 28 de julio de 1741, había cumplido 63 años,

La noticia de su muerte llegó a Venecia en el comentario envenenado del Commemorali Gradenigo: "Il prete rosso muy estimado por sus composiciones y conciertos, que ganó más de 50.000 ducados en su vida, su derroche sin freno lo llevó a morir en la pobreza en Viena".

Como suele ocurrir, el autor del comentario es un perfecto desconocido, a diferencia del cura rojo quien está vivo, como siempre, incluso cada día mejor.


PROCOPIO 


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