Buenas sonrisas y las sonrisas falsas

Fecha Publicación: 18/5/2016

Las expresiones faciales más importantes, en orden de frecuencia y utilidad, no son demasiado numerosas. El famoso actor David Garrick podía expresar con rapidez nueve sentimientos: alegría, tranquilidad, sorpresa, asombro, tristeza, desilusión, miedo, horror, desesperación y de regreso a la alegría. 

Una expresión de gran potencial es la sonrisa. Parece simple, pero de enorme complejidad, ya que puede transmitir mil significados, con abundantes sutilezas en su manifestación, aun así es uno de los gestos más fáciles de reconocer.

La sonrisa es una respuesta innata, aparece durante la vida fetal, está disponible desde el nacimiento. La primera sonrisa aparece al nacer y está aparentemente vacía de contenido, aunque parece contribuir al establecimiento de apego con sus padres. La segunda fase de la operación sonrisa, aparece en algún momento entre la quinta semana y el cuarto mes, es la sonrisa social, en la cual el niño dirige este gesto a alguien mientras fija su mirada en el destinatario.

Lo que se aprende rápidamente es a utilizar las sonrisas, tendemos a responder las auténticas automáticamente, incluso a aquellas de las fotografías, por eso que son abundantemente utilizadas en televisión, por vendedores y políticos.

Es indispensable aprender también a discriminar entre las auténticas sonrisas y las utilitarias, ya que los desconocidos de siempre, han aprendido, con la astucia del hambre, que dicho gesto les permite engañar y encubrir, fingir y obtener así beneficios de todo orden, acompañando con sonrisas engaños varios, hay tener cuidado con los expertos en sonrisas falsas.



PROCOPIO
 


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