Tienen derechos los animales

Fecha Publicación: 15/5/2016

El Gobierno de Chile se habría inicialmente limitado a regular el uso de animales en los circos y ahora se muestra dispuesto a prohibirlos una vez que se cree el Ministerio de la Cultura, las Artes y el Patrimonio, en fin, los pobres animales llevan mucho esperando.

Uno de los argumentos más utilizados por los que explotan animales, a los que les da lo mismo dar bastonazos a la nariz de los bueyes, o sacarle la piel a los caballos de tracción, es que estos seres vivos son autómatas, según el poco iluminado criterio que a este respecto tenía el célebre Descartes, que al momento de expresar esa peregrina teoría debió haber estado pasando por una fase particularmente opaca.

Se acusa a los protectores de animales de ser antropomórficos, o sea, que les asignan emociones y características humanas a seres que no lo son, lo que llevaría al error de pensar que un elefante sufre haciendo acrobacias y que estaría feliz en su territorio original, que a los leones les desespera estar encerrados en una jaulas o saltando argollas con fuego a lo que es latigazo y que estarían más contentos en su selva.

No hay que ser demasiado perspicaz para darse cuenta del gran abanico de emociones que los animales usan para expresar y comunicar, lo que obliga a recurrir a argumentos bastantes retorcidos para negar la autenticidad de esa vida interior. 

El argumento de que estamos proyectando emociones donde realmente no las hay, es débil y sospechosamente parecido al solipsismo, o sea que la idea de que mi mente es lo único que, con certeza, existe en el mundo. Es así peligroso, porque si se niega a los animales, también podría negarse emociones y derechos a otras mentes humanas. No sería inédito.
 


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