Necesario diálogo tras el Día del Trabajo

Fecha Publicación: 2/5/2016

Un lluvioso y frío día de otoño fue la primera página del mes de mayo, una fecha conmemorativa del Día del Trabajo. En un día como ese, en 1886, un par de centenares de miles de trabajadores iniciaron una huelga en Chicago, donde las condiciones de los trabajadores eran mucho peor que en otras ciudades de EE.UU. 

Una de las reivindicaciones básicas de los trabajadores, era la jornada de 8 horas, en una máxima que se quería validar; "ocho horas para el trabajo, ocho horas para el sueño y ocho horas para la casa". Durante las protestas, en medio de la confusión alguien arrojó una bomba, lo que motivó a las fuerzas policiales a abrir fuego, resultando en un número indeterminado pero alto de muertos y heridos. En 1889, la Conferencia Internacional de Trabajadores, reunida en París, acordó fijar el 1º de mayo de cada año como el día de los trabajadores.

En gran parte del mundo ese día es una oportunidad para enfatizar el valor del trabajador en la fórmula de la productividad y el progreso de los países, curiosamente, en Estados Unidos no se celebra en esta fecha, sino como Labor Day, el primer lunes de septiembre, "para honrar el movimiento laboral norteamericano y la contribución que los trabajadores hacen a la fortaleza, la prosperidad y el bienestar de la nación".

En nuestro país, en 1931 el Presidente Carlos Ibáñez del Campo firma un decreto mediante el cual se declara feriado el día 1 de mayo, como homenaje a la fiesta del trabajo. Y en 1955, en la Plaza del Vaticano, el Papa Pío XII declara, ante 300 mil personas, al 1º de mayo como el día de San José, el Trabajador.

En esta oportunidad la conmemoración sorprende a Chile en pleno debate de la reforma laboral y uno de sus tropiezos más importantes; habiendo alcanzado trabajosos acuerdos en el parlamento, uno de sus propuestas más críticas ha sido rechazada por el Tribunal Constitucional, con la decisión de declarar inconstitucional la titularidad de los sindicatos como la extensión de beneficios por afiliación sindical, de esta forma, ya no sería necesario formar parte de un sindicato para poder negociar con los dueños o gerentes de las empresas.

La marcha convocada por la Central Unitaria de Trabajadores, tuvo ese acontecimiento en el foco de las manifestaciones, la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa indicó la existencia de elementos que deben ser considerados en veto presidencial, ya que con la determinación del TC el proyecto de ley que pierde todo sentido.

Efectivamente, la Presidenta Michelle Bachelet había anunciado que se realizarán "ajustes" a la Reforma Laboral, para que éste no pierda su "coherencia interna" ni su "espíritu de equidad", junto con lamentar la decisión del TC instó a "seguir adelante, buscando las vías para construir relaciones más equilibradas entre trabajadores y empresas, porque sin ellas no hay desarrollo para ninguna de las partes y tampoco desarrollo para Chile". 

La búsqueda del equilibrio entre el mundo empresarial y el del trabajo se encuentra así en un punto particularmente álgido, ambas partes se contemplan en consecuencia a la mutua falta de confianza, desde la lejanía de ambos ambientes, con recíprocas acusaciones y sospechas. Sin embargo, encontrar justicia en esta relación es absolutamente sustancial para la marcha del país, un enfrentamiento que debe resolverse más con la razón que con la pasión.
 


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