Horror de cálculo

Fecha Publicación: 30/4/2016

El sueño dorado de todo chileno bien nacido es que lo que sucede en su lindo país con vista al mar se sepa en todo el mundo, ojalá con grandes muestras de abyecta admiración y que las cosas vergonzantes se queden en lo más profundo e inaccesible del clóset nacional.

La pena es que nos hemos hecho famosos por las circunstancias menos deseables, descrito como horror de cálculo, tenemos el dudoso privilegio de tener un puente al revés, más encima con un nombre fácil de recordar, reiterativo, Cau-Cau, que se presta para toda suerte de juego de palabras, una joya digna del Alicia en el país de las Maravillas, sin la ventaja de tener una reina cortadora de cabezas al menor estímulo.

El ministro de Obras Públicas, con el elegante desprendimiento de quien no arriesga fondos propios, confirmó que la reparación tendrá un costo adicional de US$ 15 millones, los cuales serían financiados por la constructora española Azvi, responsable del desaguisado. El error se comprobó al observar que el carril para bicicletas finalizaba en la mitad del recorrido del puente, viéndose enfrentado a la zona para vehículos, mientras que del otro lado sucedía lo mismo, lo cual motivó serias sospechas de que había una dificultad.

El puente estaba destinado a ser una obra emblemática para el país, con una inversión de 30 millones de dólares, con un costo final harto mayor, debido a una premonitoria cadena de errores. Lo lamentable del asunto es que hubo técnicos y funcionarios chilenos a cargo de supervisar la obra y que parecen haber estado ocupados en asuntos más importantes.

Es una pena que la reina de corazones sea solamente un sueño de Alicia, habría puesto las cosas en su lugar y al puente como Dios manda.

 


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