El arte de gobernar con metáforas

Fecha Publicación: 25/4/2016

Eso nos pasa por ser pueblos nuevos, le debemos casi todo a otros pueblos más antiguos, que estuvieron antes en este mundo y usaron esa situación de privilegio para inventar de todo, bautizar animales, y ponerle nombre a las montañas y a las islas, solo por dar una irritante muestra de la importancia de la oportunidad.

Así ocurre con el lenguaje, el nuestro, repleto de palabras prestadas, que se han venido cubriendo de ropajes cada vez más elegantes con el paso del tiempo y otras pocas cambiando de sentido, hay multitud de ejemplos, pero se puede traer a la pizarra a una que ha sido desempolvada recientemente; metáfora, para sugerir que algunas declaraciones no deben ser tomada a la tremenda, ya que se trata de simples "metáforas"

El vocablo en cuestión viene del griego clásico, que en español se interpreta como traslación. Se trata de la aplicación de un concepto o de una expresión sobre una idea o un objeto al cual no describe de manera directa, con la intención de sugerir una comparación con otro elemento y facilitar su comprensión, de esa manera "el abuelo es un pozo de sabiduría" da a entender que el caballero en cuestión tiene mucha sabiduría y la expresión "quien mucho abarca, poco aprieta", advierte sobre la dificultad de controlar asuntos muy numerosos o complejos. Las obra gruesa de las reformas, por ejemplo, una declaración bastante autolaudatoria, pueden ser una simple metáfora, como se ha declarado, invita a buscar gente que sepa, como abuelos sabios o atender los problemas por parte, en el debido tiempo, ya que de otro modo no se puede apretar como parece ser más que necesario, en más de una oportunidad, para que las cosas queden como Dios manda.
 


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