Mahoma y la montaña

Fecha Publicación: 12/4/2016

Los desplazamientos de la montaña o de Mahoma, han sido objeto de ardua discusión con el paso de los años, hasta hacer de la frase que los describe una situación ejemplarizadora para usos múltiples. En las versiones más populares, Mahoma había convencido a sus seguidores de que a una orden suya se le iba a acercar una montaña y que conseguido ese pequeño desplazamiento, él subiría a hacer su prédica desde allí.

El problema surge cuando la montaña, descreída, no se mueve un milímetro y el predicador, inmutable, expresa sin rubor; "si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma irá a la montaña". Parece ser que en realidad la frase pertenece a Sir Francis Bacon (1561-1626), filósofo inglés y canciller del reino, precursor del método experimental en la ciencia y adversario declarado del conocimiento dogmático y supersticioso de la Edad Media, la usa para combatir modos inapropiados de razonar.

Hoy día se emplea para significar que en determinadas circunstancias hay que renunciar a que algo suceda por mediación ajena. "Ir a la montaña" es asumir como propia una tarea. Así parece que tendremos que hacer para que la descentralización avance, no es suficiente que nos anuncien que se podrá elegir intendente, si no se sabe de sus atributos y si tendrá recursos para hacer cosas por la Región. En términos concretos, nada se avanza si junto con definir adecuadamente ese cargo y la mecánica para elegirlo, no se resuelve con igual claridad, la transferencia de competencias a los gobiernos regionales. Con el debido respeto, usando la parábola nacional, no tan prestigiosa como la anterior, pero a lo mejor más práctica; resolver el orden y la ubicación de la carreta y los bueyes.



PROCOPIO
 


  Imprimir noticia   Descargar versión PDF