Recetas para huir de la realidad

Fecha Publicación: 16/3/2016

Es posible que invitados a opinar, así de repente, sin espacio para reflexionar, se pudiera comentar que en estos tiempos hay más uso de drogas que antes, aquellas que por diferentes mecanismos nos cambian, alejan o desdibujan la realidad, cuando ésta no es agradable, no es como quisiéramos, o de plano, es dolorosa e insoportable.

La realidad, por esa condición irritante que tiene, de ser exactamente lo que es, muchas veces deja al hombre acorralado, sin escapatoria, se le mete en el sueño, en los pensamientos que se infiltran al menor descuido, en los momentos de reposo, o incluso cuando, frívolamente, ha logrado distraerse. Como el proverbial tábano en el lomo de Atenas, con el agravante que a veces no es sencillamente una picadura, sino una puñalada. Entonces es cuando la humanidad ha tratado de huir de esa incansable y perseguidora realidad.

También, porque nunca estamos contentos con lo que tenemos y siempre buscamos algo más, cuando la realidad es satisfactoria, existe esa predecible tendencia a mejorarla, a fabricar una situación de paraíso en la tierra, aunque sea por un tiempo determinado.

Se muestra, tentador, el festival de ofertas; el auxilio de drogas, principios activos descubiertos vaya a saberse a que costo, en toda suerte de vehículos, líquidos, sólidos o gaseosos, que tienen en común dejarnos aparte del dolor o del sufrimiento, o bloquear la recepción de la realidad de tal manera que esta llegue a nosotros distorsionada y amable.

Lo lamentable de esta situación es que la realidad sigue allí, o más fuerte que antes y el que ha huido, también, solo que más débil e inerme, tentado a probar otra fórmula escapatoria de mayor eficiencia.


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