Indispensable liderazgo

Fecha Publicación: 12/3/2016

A falta de una buena guerra, algunos miles de espartanos, en busca de ámbitos laborales propios de sus competencias, fueron contratados por Ciro, un persa impaciente por acortar el reinado de su hermanito. Lamentablemente, al sentirse respaldado, se acerca demasiado y cae redondo en la trampa tendida por los Inmortales, la guardia del rey, siendo rápidamente decapitado y empalado, procedimiento que por lo general tiene resultados negativos para el ejército del difunto.

Los griegos quedan solos, sin alimentos ni pertrechos suficientes, una auténtica pesadilla logística, diez mil griegos rodeados por quinientos mil soldados persas y aliados, o esclavos o lo que fuera necesario para terminar ese molesto incidente. Se combate y se negocia, esto último porque los espartanos se llevan por delante cincuenta o más de los otros antes de darse por difuntos.

La situación es salvada mediante un calvario de muchos meses, por un líder providencial de origen ateniense, Jenofonte, quien se encarga de escribir este episodio heroico y terrible de lucha permanente con la naturaleza y los enemigos en una retirada de seis mil kilómetros, hasta llegar al mar y a su patria, en un libro llamado Anábasis.

Puede que la travesía no sea igualmente trágica en los tiempos que corren, pero igualmente nos hacen falta líderes positivos, aquellos que son capaces de ser ecuánimes y perceptivos en lo que se relaciona con los deseos y esperanzas de los demás y tener la capacidad de conducir a todos a buen puerto, con sacrificio de sí mismo y sin vestir a algunos santos desvistiendo a los demás. En lo que nos toque, hay que cuidarse de elegir con sabiduría y prudencia.


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