Enrique Soro, un maestro a recordar

Fecha Publicación: 25/2/2016

El patrimonio penquista se está perdiendo, eso lamentablemente no es novedad y no solo en el ámbito arquitectónico. En materia musical también tenemos ejemplos de patrimonio escasamente valorado, como el del brillante Enrique Soro Barriga, compositor penquista de música docta que salvo una calle en San Pedro, no muchos conocen.

Nacido en 1884 en Concepción, heredó la pasión por la música de su padre, el italiano José Soro. Recibe instrucción en el Conservatorio de Milán, donde sus colegas italianos reconocen su talento. Al regresar a Chile, llega a ser director del Conservatorio de Música, componiendo además algunas de sus piezas más destacadas, entre ellas "Andante Apassionato", Concierto para piano en Re Mayor entre otras obras.

Aunque pasó gran parte de su vida en la capital, en los veranos solía venía a Concepción con su familia, gozando del afecto de los penquistas, quienes respetaban su trayectoria, así como la contribución que le daba a la comunidad.

Fallece en Santiago en 1954, dejando un vacío en la composición nacional y local. Si bien en vida tuvo reconocimientos de la comunidad penquista de entonces, hoy son muy pocos los que reconocen su legado. La buena noticia es que nunca es tarde para reivindicar el genio y figura de un hijo ilustre de esta ciudad, que realizó un aporte enorme al desarrollo de la música clásica, y que en su tiempo fue reconocido en Chile, pero también en el extranjero.

Si bien San Pedro de la Paz le rinde tributo con la calle más importante de Villa Springhill, el mejor homenaje que se le puede hacer es escuchar y revalorar algunas de sus piezas más inspiradas. Para hacerlo, solo debe escribir "Enrique Soro" en Youtube y podrá disfrutar del exquisito trabajo de este ilustre compositor.


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