Cuidar la existencia de la energía

Fecha Publicación: 23/2/2016

El solo hecho de dejar de ser inerte significa consumo de energía, detectar las fuentes de energía ha de ser seguramente una de las primeras tareas del ser vivo, no importa cuán precario sea, sin ella, deja de pertenecer a la categoría. La energía en su forma más básica, alimento, se debe entender que los órganos de los sentidos tienen principalmente ese primitivo propósito, conseguirlo. La necesidad de la energía está aún en la más pequeña escala concebible, ya que es indispensable incluso en la más simple de las reacciones químicas.

En el circuito normal de la naturaleza el equilibrio entre generación o existencia y consumo era parte del sistema. Es sólo cuando el hombre se las ingenia para ser un depredador de energía cuando empieza a visualizarse que ese recurso, que parecía simplemente estar allí disponible, puede ser insuficiente y ver en consecuencia amenazada toda la compleja construcción de la modernidad que sin él puede venirse abajo.

Como suele comentarse en todos los círculos, la energía es ahora un tema relevante. Los esfuerzos han sido hasta aquí principalmente orientados a encontrar nuevas fuentes de energía, descubrir nuevas formas de obtenerla, innovativas técnicas para extraerla a como dé lugar, en lucha permanente con aquellos que quisieran ver el ambiente incólume. Conflicto permanentemente vigente y que es particularmente notorio en nuestra región.

Destrabar las inversiones del sector energético es, en consecuencia, un objetivo valedero, ya que si esa dinámica resultara exitosa se podría disponer de un aumento en la oferta, ante la presencia de las ya muy conocidas dificultades para avanzar con la celeridad idealmente requerida se abre una nueva oportunidad de innovar, el menos conocido y menos desarrollado de la Agenda Energética, el mejoramiento en la gestión del consumo.

La Agenda de Energía, liderada por el ministro del área, Máximo Pacheco, ha convocado la atención de todos los ámbitos, ya que las decisiones que se adopten en esta materia afectarán clara y permanentemente el rumbo del crecimiento económico del país. En esta agenda se contempla lograr reducir en un 20% el consumo energético, proyectado para el año 2025, mediante la promoción decidida del uso eficiente.

Según las estimaciones del Ministerio, se estima el ahorro de 20.000 GWh/ año, lo que equivale a una capacidad instalad a de centrales a carbón de 2.000 MW. La iniciativa contempla, entre varias medidas tendientes a mejorar la eficiencia en la industria, desde la construcción de viviendas con este concepto incorporado a toda suerte de motores y artefactos, pasando por el segmento más doméstico, ya que se contempla eliminar las ampolletas incandescentes de 100 watts, para seguir con todas las que superen el consumo de 25 watts.

Según el ministro, el Estado se ha mantenido, por varias décadas, ausente y lejano en esta materia, salvo Enap. Es fácil concluir que ante el actual estado de las cosas es necesaria una interacción próxima y consensuada con el mundo privado, ya que la energía es un recurso de tanto impacto para el futuro de Chile que su gestión requiere de una legislación que establezca y regule la correcta trayectoria de una hoja de ruta. Realmente no hay opción, no es de ese tipo de problemas que el tiempo y la suerte pueden resolver, sino uno de esos desafíos que no dejan otro camino que enfrentarlos exitosamente.


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