Tristes conductas que se repiten

Fecha Publicación: 13/2/2016

En varias partes del territorio nacional, en las últimas semanas se han realizado diversas advertencias por el peligro de marejadas. Ello, por supuesto, incluye un llamado a la ciudadanía a respetar los límites de circulación dados por las autoridades, con el fin de proteger su propia seguridad.

Sin embargo, en lo que resulta ya casi una triste costumbre del ciudadano chileno, es posible ver en redes sociales muchas fotos e incluso videos de personas que están en las orillas del mar, y algunos hasta han sido alcanzados por olas, poniendo en riesgo sus vidas.

¿Qué pasará por la cabeza de las personas que hacen esto? ¿Cuál será su motivación para no hacer caso y ponerse en riesgo de esa forma? Es de esperar que quienes han visto lo que ha sucedido en estos casos tomen nota y lo piensen varias veces antes de realizar acciones similares, que lo único que demuestran es una irresponsabilidad tremenda y un gusto inexplicable por el morbo.

Esa falta de apego a las normas también se vio en otra situación, ocurrida recientemente en Vespucio, en Santiago. Un hombre fue atropellado y perdió la vida, luego que bajara de su vehículo para arreglar un desperfecto mecánico en plena autopista, sin usar el chaleco reflectante que es obligatorio desde el 1 de enero.

Por lo general, el chileno es mucho de saltarse ciertas normas pensando "qué me va a pasar a mí", "será solo un momento" o con otro tipo de excusas que buscan justificar lo injustificable.

Lamentablemente, esto parece ser parte del ADN de la ciudadanía, por lo que erradicar este tipo de conductas aparece como casi imposible. Sólo hay que apelar al buen juicio y criterio personal. 


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