Los verdaderos piratas

Fecha Publicación: 3/2/2016

La vida no es como en el cine, los verdaderos piratas, por ejemplo, la mayoría de las veces, estaban a borde de morir se de hambre y por lo mismo permanentemente dispuestos a asaltar un barco, aunque sea por quedarse con su cargamento de modestas legumbres y un par de barrilitos de vino de calidad dudosa.

La época de oro de tan publicitados ladrones se sitúa entre los siglos XVII y XVIII, como reacción natural de ver tanto oro y riquezas inconmensurables en caravanas de grandes barcos con los recursos de la descubierta América. 

Llegaron a tener una suerte de república en las Antillas, con islas convertidas en central de abastecimiento, negocios y zonas de refugio, hasta llegar a ser una verdadera peste.

Como la situación llegó a estar fuera de control, se procedió a dar un aviso de cierre de negocio, un edicto de gracia, sin demasiados resultados, hasta que el gobierno inglés encargó a Woodes Rogers, un antiguo corsario, limpiar la mar océano, éste, sin remilgos, con una flota de tamaño considerable, los fue cazando uno a uno, hasta el extermino.

La actividad pirata sufrió un gran retroceso, le tomó poco más de dos siglos retomar esta poco loable iniciativa con renovados bríos y sin riesgos mayores, usan tripulaciones desconocidas, están lejos de las líneas de combate y muy cerca de las del financiamiento, operan en todos los climas y aun en tierra, no requieren de loros ni patas de palo.

Será necesario un poco más que una flota, bastante más de unívoca voluntad, para que dejen de operar, dificultad mayor si se piensa que para muchos la honradez ha perdido prestigio.


PROCOPIO
 


  Imprimir noticia   Descargar versión PDF