Proceso de revisión y modificaciones a la Ley de Pesca

Fecha Publicación: 28/1/2016

Tras la admisibilidad del proyecto para anular la Ley de Pesca en la Cámara Baja, el Gobierno dijo que modificará la polémica normativa mediante una mesa de trabajo encabezada por el ministro de Economía e integrada por senadores y diputados de todas las bancadas.

El Ejecutivo no podía seguir manteniendo una actitud contemplativa frente al tema ni limitarse a opinar sobre lo acontecido en el Parlamento. La Presidenta de la República ya había anunciado en su programa de campaña que revisaría el articulado que rige la actividad y en el último discurso del 21 de mayo refrendó ese compromiso.

Desde el prisma político, la decisión de La Moneda pone paños fríos al encendido enfrentamiento entre el Partido Comunista (PC) y la Democracia Cristiana, que a raíz del tema profundizaron la fisura ideológica de la Nueva Mayoría asomada tras las reformas Educacional, Tributaria y Laboral.

Jurídicamente, la medida es un oportuno llamado al encauzamiento constitucional del conflicto. Al margen de las críticas al exceso del rol parlamentario por parte de quienes apoyaron la nulidad, es obvio que la efervescencia no acabará; más cuando hace menos de seis meses tres senadores ya habían ingresado una moción para corregir la ley y la contingencia está lejos de aquietar las aguas.

Dos miembros de comisiones de pesca parlamentarias investigados por aportes irregulares de una empresa del norte, decomisos de harina de pescado sin acreditación de origen en firmas de la Región del Bío Bío, además de una encuesta que arrojó que el 93% de los chilenos apoya la idea de volver a legislar sobre el rubro. La industria pesquera está sobreexpuesta, qué duda cabe.

En ese delicado escenario, el debate y las repercusiones de la reforma que se viene rebasan ampliamente al sector en cuestión. En menos de un mes un diverso abanico de actores sociales y líderes de opinión han expresado una postura al respecto, incluso entidades como la Asociación de Municipalidades con alcalde mapuche, que esta semana se reunió con la Mandataria.

La discusión que decantó en la ley vigente desde 2013 tuvo como columna vertebral una mesa de pesca convocada por el entonces titular de Economía con voz y voto de los actores del rubro (industriales, artesanales y plantas procesadoras). Sin embargo, hoy, en vista de la crisis de confianza que afecta al sector público y privado y el fantasma del vicio en el proceso, tal esquema es inviable.

Temas agudos y complejos como el funcionamiento de las medidas de conservación en curso, la propiedad de los peces, la incorporación de nuevos actores a la extracción, la efectividad de los mecanismos de combate a la pesca ilegal, la concentración de los recursos o el valor del royalty pagado por captura estarán en el ojo de la ciudadanía, como ha quedado de manifiesto en enero.

Por ello es menester advertir que la transparencia será uno de los valores más relevantes en el diálogo que se avecina. La revisión de una ley concebida para el largo plazo, pero revisada en el mediano, exige un debate abierto y exhaustivo que permita generar la mayor rentabilidad posible para los chilenos asegurando la preservación de un recurso escaso para las generaciones futuras.

===== Editorial Destacado Principal ===== El funcionamiento de las medidas de conservación en curso, la propiedad de los peces, la incorporación de nuevos actores a la extracción, la efectividad de los mecanismos de combate a la pesca ilegal, la concentración de los recursos o el valor del royalty pagado por captura estarán en el ojo de la ciudadanía.
 


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