Por la cara los conocereis

Fecha Publicación: 25/1/2016

Es una verdadera pena que algunas excelentes ideas resulten no sólo equivocadas, sino insalvablemente falsas, como por ejemplo que la cara refleje con indesmentible exactitud el tipo de persona que es el portador. Una propuesta nueva ciencia con el atractivo nombre de Fisiognomía, con algunos egregios representantes, no de las caras, sino de la teoría en cuestión.

Ya en el renacimiento, Barthelemy Coclés, en 1533, dibujaba frentes de hombres irascibles, crueles y codiciosos, poco más tarde Giovanni di Indagine mostraba que los hombres crueles tenían los dientes salidos, bocas características para los audaces, los temerarios y los impúdicos y que por los ojos se reconocía a los individuos lujuriosos, traidores y mentirosos.

No es asombroso que una cosa así haya escapado del ojo penetrante de Aristóteles, quien, no por las caras, sino en otro lugar, encontraba asociaciones, aseguraba que un hombre con los pies grandes tenía que ser valiente, no fue uno de sus momentos estelares.

El tratado más formal y definitivo es escrito, sin embargo por Giovan Battista Della Porta , con el título " De humana physiognomia", en 1586, empieza por comparar los rostros de ciertos animales con rostros humanos, dejando dibujos fascinantes de hombre-oveja, hombre- león y hombre- asno.

Más tarde, a la llegada del siglo XIX, el referente obligado es Cesare Lombroso, quien en su famosa obra "L´uomo delinquente", pretende demostrar que los rasgos de la personalidad criminal siempre iban asociados a anomalías físicas.

Con un poco de marketing, sería posible escribir un exitoso libro sobre el tema, ya que aunque sea mentira puede ser muy bien contado.


PROCOPIO


  Imprimir noticia   Descargar versión PDF