El renovado desafío de repensar el futuro

Fecha Publicación: 23/1/2016

Como si no bastara con las complejidades del presente, es aun obligatorio no perder de vista el cuidadoso escrutinio del futuro, que suele estar unido al presente por líneas tan tenues como próximas, uno es al otro, inseparablemente, ha sido el juego filosófico milenario tratar de unir coherentemente el pasado con el porvenir usando el cortísimo plazo del presente.

Ejercicio que cobra especial urgencia, sobre todo cuando el presente se tensiona con la aparición de nuevas fuentes de inquietud y de duda. Desde milenios, en situaciones de esta naturaleza, de confrontación o conflicto, o de incertidumbre, el hombre recurre a los augures, quienes usan los signos disponibles para anticipar qué será del mundo en los días por venir.

En ese contexto, se encuentra el mega evento Congreso del Futuro que se dio por inaugurado- misma raíz de augur- el martes 19 de enero, concluyendo mañana, para aportar al juego de adivinanzas con fuerte base científica la opinión de cinco premios Nobel. En general y ambiciosa descripción el senador Patricio Walker informa que "hablaremos temas de alto nivel, convocando a miles de jóvenes, miles de científicos y miles de chilenos y chilenas".

Para poner esta actividad en un contexto aún más específico, se utiliza una frase para los más iniciados "a veces nos falta elevar la mirada, salir de los temas de la contingencia y pensar en grande". Bien por la confesión de la inhabilidad temporal de pensar en grande, aunque en sentido estricto pensar en esas dimensiones ha sido de extraordinaria infrecuencia, por otro lado, la sutil reprimenda, que debe referirse a la reciente protesta de los investigadores por la crítica situación, atribuida a la contingencia.

En realidad, no se trata de una contingencia, sino de una insatisfactoria realidad que se arrastra por décadas, como parte de la todavía fuerte dependencia de nuestra economía con respecto a los centros de producción económica y científica. Para algunos científicos hay iniciativas sin las debidas adecuaciones, esfuerzos en investigación y desarrollo que no tienen un debido correlato interno y nacional, sino más bien iniciativas copiadas desde los centros mundiales, con otras realidades.

Las ponencias en el Congreso del Futuro ponen, en muchos casos, en evidencia las brechas considerables en el estado de la ciencia de los países primermundistas o naciones que han puesto en la investigación la atención debida y la permanente situación de invalidez de la investigación nacional, con un reconocido bajo aporte estatal, para no mencionar la escasa presencia de capitales de riesgo empresarial para tales efectos. 

La presidenta Michelle Bachelet, al inaugurar este evento, había anunciado en la víspera la próxima creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología. La Mandataria precisó que la iniciativa es parte de las conclusiones emanadas del Consejo Nacional de Innovación para el Desarrollo (Cnid) y comprometió el envío del proyecto de Ley durante el primer semestre de este año. La Primera Mandataria calificó la medida como un "desafío mayor e impostergable" y enfatizó en que resulta necesario para el país superar sus expectativas en la materia.

Ha quedado para después, como otras veces, solo que esta vez es diferente al existir el transversal convencimiento que sin ciencia e innovación nos quedaremos al borde del camino.
 


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