La importante tarea común de proteger nuestra ciudad

Fecha Publicación: 21/1/2016

Es una pregunta frecuente, al observar su eventual ausencia y los signos que la delatan, saber si existe tal cosa como la internalización de la cultura urbana. Una noticia, de esas diarias e indignantes que suelen hacer evidente que no existe para algunos, o para muchos: el daño a los juegos de agua en el Parque Ecuador. Puede ser igualmente quebrar árboles nacientes en las calles.

Para dejar las cosas en claro, la cultura designa al conjunto de maneras de vivir y de usos y costumbres que predominan en una determinada época y dentro de un grupo social, si debiera decirse aún más sencillamente, es el modo como se expresa y actúa una comunidad, en este caso en particular, cuáles son sus maneras de actuar en la ciudad donde viven.

Por lo tanto, la buena cultura urbana es un bien cuando existe y profundamente lesivo para la calidad de vida de todos, cuando no es así, o hay una suerte de contracultura, que considera adecuado o lícito obrar del modo que a cada cual le plazca, no importa las consecuencias para los demás.

La forma adecuada de comportamiento de los ciudadanos con su ciudad tiene muchas facetas, el cuidado del entorno propio, que contribuye a la imagen de su barrio o sector, la consideración a tranquilidad pública, el control del ruido, más en general, las buenas maneras, que pueden hacer de la ciudad un sitio bueno para vivir.

El otro aspecto, de enorme importancia, es el aseo, interrogada una comunidad foránea al respecto, las mejores respuestas describieron a este factor como una gran base de estimación social, que resulta atractivo e invita a permanecer, porque anuncia en los pobladores una multitud de buenas cualidades, de que la pulcritud es un signo casi siempre infalible.

De igual manera se alude al aseo en su importancia como factor que contribuye poderosamente a la conservación de la salud, partiendo por la pureza del aire o la limpieza de lugares de todo tipo, sobre todo los sitios de juego de los niños, o de las áreas verdes. 

Mientras más grande es una ciudad, mayor es la importancia de la cultura urbana, o del estricto control de aquellos que no están dispuestos a comportarse como es debido. La ciudad de Concepción aspira a ser una ciudad bella, es de la más elemental justicia que así sea, su entorno es espléndido, la ciudad verde, la de las lagunas, la de dos ríos, es un patrimonio que sería imperdonable despreciar.

La ciudad está remodelándose, nuevos parques se están gestando y ha partido la construcción de un Teatro Regional que podría ser emblemático, en menor escala, pero como ejemplo, está la extensión de la rambla en la Diagonal y la Plaza Perú. Como se ha comentado en más de una oportunidad, un sitio de inescapable atractivo, o un sitio para evitar cuidadosamente. Las decisiones que se adopten, para que sea como en el primer caso, tienen que estar bien pensadas y descritas con entera claridad, así como las condiciones que se establezcan respecto de su cuidado y mantenimiento, y tanto como la voluntad política de hacerlas cumplir.

Ha sido una buena decisión establecer un retén móvil en el lugar, especialmente cuando se está en plena faena. Por supuesto, habrá quienes protesten por esta situación, muy posiblemente porque les impide portarse a su arbitrio, por sobre todos está el bien común y una ciudad limpia es un bien innegable para todos.


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