El año en que debería notarse la mano de la Estrategia Regional

Fecha Publicación: 29/12/2015

En los últimos días de este año, con su carga de buenas noticias e infortunios, cada quien sabrá a qué rubro le corresponde la mayor parte. Lo indiscutible es que, individualmente, y en el colectivo el grueso de los ciudadanos e instituciones ha tratado de hacer lo mejor posible para que las cosas funcionen en la dirección debida. No hay que perder ese factor de vista, que a pesar de los casos emblemáticos de malas prácticas, la mayoría se encuentra en quienes, desde sus entornos privados o reducidos, se ha desempeñado buenamente, con respeto, honestidad y decencia.

Con esa base de esperanzada confianza, que aun tenemos una patria moralmente saludable, es que se puede esperar los avances delineados en el último plan de Estrategia Regional de Desarrollo 2015-2030, un trabajo notable de la Universidad del Bío Bío, en conjunto con otras universidades locales y la Intendencia Regional, para trazar una comprehensiva y orientadora carta de navegación.

Los propósitos descritos en ese documento, en un resumen muy superficial, dan cuenta a lo menos de tres aspectos; cuál es la visión que se tiene para con este segmento del territorio nacional, un diagnóstico de la áreas que merecen mayor dedicación y una descripción muy acotada de las acciones a emprender durante un período que se extiende por los próximos quince años.

No es ocioso salir al paso a la ahora natural barrera de escepticismo, ante el precedente de tanta iniciativa malamente diseñada, elaborada en forma desprolija, con resultados insatisfactorios, la sombra oscura de la historia latinoamericana, que no termina de disiparse. Es preciso encontrar una base de confianza, no en lo que ha sido clásico en todo el país, sino en la posibilidad de quebrar esa tendencia con las fuerzas colectivas de una región, que según se expresa en la visión, aspira a ser líder, reconocida nacional e internacionalmente por su sustentabilidad, colaboración, competitividad, inclusión y equidad social.

En el mismo documento, se describe en base a qué fundamentos se espera cumplir con esa visión, en primer lugar en sus habitantes, seguidos por la riqueza de sus recursos naturales, la valoración de su patrimonio, diversidad cultural y creatividad. El listado de sus acciones para lograr el cumplimiento de sus metas considera la capacidad de generar capital social, sus potenciales en la generación de conocimiento, investigación, tecnología, atracción de talentos, innovación y emprendimiento.

Las metas, para tener claridad en lo esperable al momento de registrar avances y evaluar desempeños, están comprendidas en cinco grandes líneas: 1.Contribuir al bienestar inclusivo de todos los habitantes de la Región del Bío Bío; 2. Incrementar al desarrollando y atraer iniciativas e inversiones diversas, con alto potencial de crecimiento; 3. Liderar la construcción de capital humano y social, a través de la generación y atracción de talentos; 4. Implementar un sistema de ciudades que aumente su competitividad, proporcione altos niveles de calidad de vida a sus habitantes y visitantes; y 5. Potenciar la infraestructura de conectividad regional, interregional e internacional de amplia cobertura, robusta y eficiente, que dé soporte a la competitividad.


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