La tentadora cara del consumismo y el fácil endeudamiento

Fecha Publicación: 22/12/2015

Nadie que esté en plena posesión de su juicio puede ignorar que el fenómeno del consumismo es consustancial a la inducida nueva naturaleza de la mayoría de los chilenos, aclaración un tanto reiterativa, ya que en esta tendencia es muy difícil establecer diferencias de género.

La sacralidad de los ritos de compra se hace evidente en fechas especiales, como las que se avecinan. Subliminalmente, se moviliza un apabullante ambiente que insinúa, machaconamente, que no es posible olvidar a nadie en esto de regalar. Se cumple con otros rituales más bien retóricos, como recordar que se trata más del amor y el cariño, más de los sentimientos que de lo material, pero con el acompañamiento de un poderoso carnaval de ofertas.

El mensaje es comprar, no importa qué, a todos quienes conforman nuestro mundo social. No es la Navidad y su magia para los niños, sino la obligación para con todos los adultos, magia o no.

Como resguardo, ante este posible sentimiento de culpa que puede emerger en la resolución de no plegarse a este llamado omnipresente, en abierto desafío al consumismo, es recordar que hay un contexto económico, no de los que ofrecen, ya que allí resulta obvio, sino para los que compran, que tienden a olvidarlo.

Los hechos son indesmentibles: actualmente 2,7 millones de chilenos tienen una deuda bancaria y 57% de ellos son hombres, según el Segundo Informe de Endeudamiento de los Clientes Bancarios que elaboró la Superintendencia del sector. El otro dato es que el nivel de deuda aumentó 5% respecto a 2014, y así los clientes bancarios tienen que destinar el 30% de sus ingresos para pagar sus compromisos. 

En cuanto a deudores bancarios, por género, las mujeres deben como media $11 millones, mientras que los hombres $16,5 millones. En cuanto a la ubicación, los que viven en regiones tienen una deuda promedio de $11 millones y medio, mientras que los de la Región Metropolitana tienen una de 5 millones más. En lo relativo al rango etario, son los jóvenes los que presentan mayor nivel de morosidad en sus pagos.

No con esas altas cifras, en otras deudas, se ha presentado la situación, bastante explicable, del aumento de morosidades de los adultos mayores. En un informe de mediados de año, se estimaba un valor promedio de mora de más de $898 mil pesos, como referencia hay que recordar que la asistencia del Estado, por vejez o invalidez, solo es de 85 mil pesos.

En los términos más generales, se ha informado que un millón 338 mil pesos es la deuda promedio de los chilenos y en total son más de 3 millones y medio de personas las que se encuentran con algún grado de morosidad.

Prácticamente todos los chilenos que enfrentan las vitrinas quieren cumplir con las convenciones. Está bien, sólo que la realidad sigue estando allí, usar el dinero y más aún cuando está en su forma plástica, responsablemente, es una excelente recomendación, porque terminadas estas fiestas, lo que suele ocurrir con rapidez, es que la realidad estará allí esperando con la cuenta en la mano. 

Se ha recomendado en todos los tonos la conveniencia de la austeridad, lo que no impide mostrar en su remplazo un derrochador y auténtico afecto hacia la gente que nos importa.


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