El atractivo deporte de cazar brujas

Fecha Publicación: 14/12/2015

Como resulta fácil de comprobar, la expresión "todo lo pasado fue mejor", naufraga al primer escrutinio, con tanta facilidad, que es posible pensar que se trata más bien de una ironía, dirigida a los cada vez más abundantes miembros de la cohorte de la tercera edad, siempre dispuestos a evangelizar, empezando por aludir a sus tiempos, cuando las cosas no eran como son ahora, sino mucho mejores.

Antes, por ejemplo, existía la sana costumbre de tener esclavas para servir y entretener. Este era el caso de las niñas Parris, hija y sobrina de un pastor protestante, las cuales eran entretenidas y acompañadas por una esclava de nombre Tituba, nativa de las Antillas quien tenía el poder de leer el futuro en la clara de un huevo, esta fue una de las razones por la cual se la consideró bruja. La historia se remonta al año 1692, cuando las niñas Parris empezaron "supuestamente" a cambiar su comportamiento, lloraban sin razón, corrían en cuatro patas y ladraban como perros. Luego de ser examinadas por un doctor que fue incapaz de dar un diagnóstico, se concluyó que las niñas habían sido embrujadas. Se inicia así la cacería de brujas en el pueblo de Salem, en Massachusetts, otra excepción de lo mejor que fueron los tiempos del pasado. Indica con claridad los peligros del extremismo, del fanatismo, lo que puede esperarse de los climas propicios a las acusaciones falsas, a los errores procesales, o juicios injustos o jueces sometidos, a la histeria colectiva, a la ignorancia.

Eso fue, para nuestra tranquilidad, en el siglo diecisiete, no se vaya a pensar que algo así pudiera ocurrir en nuestro civilizado tercer milenio, los dioses nos libren.

PROCOPIO
 


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