Una elección que determina el futuro

Fecha Publicación: 4/12/2015

Hay tareas que no deben ser postergadas, más todavía, hay tareas cuya importancia es de tal magnitud que deben hacerse con extrema prolijidad, ese tipo de tareas de cuyo resultado depende lo que pasará en la vida de una persona y de muchas personas con ella relacionadas. Un ejemplo clásico puede ser la elección de una carrera, el responder a la pregunta "qué quieres ser cuando grande", que está en la conciencia colectiva de las familias y las comunidades desde el principio de los tiempos.

Los estudiantes eligen una universidad generalmente guiados por el prestigio, recomendaciones de amigos, tradiciones familiares y campañas publicitarias. Parece adecuado y suficiente, pero no lo es, las recomendaciones de los amigos, los consejos, aunque bien intencionados de los padres, pueden que no resulten apropiados a las circunstancias, que sean sin quererlo, obsoletos, elegir una forma de vida para un mundo que no existe, que está siendo sometido a enérgica remodelación.

En remplazo de esa cómoda, aunque peligrosa maniobra de dejarse llevar, se instala con urgencia la necesidad de informarse, aunque sea trabajosamente, una información abundante y por lo mismo, de difícil lectura, especialmente para quienes hace años que han abandonado tan peligroso hábito. La información está disponible, actualmente es de relativa facilidad encontrar abundante información reveladora del desempeño académico de las instituciones de educación superior.

Están disponibles los resultados de los procesos de acreditación institucional que realiza la Comisión Nacional de Acreditación y de los diversos programas de estudio de las carreras, con indicadores bastante rigurosos de su calidad, el porcentaje de Aporte Fiscal Indirecto que recibe la institución, la formación de posgrado que han tenido sus profesores, las tasas de deserción de alumnos, la duración real de los programas de estudio. Si se quiere ser aún más pragmático se puede examinar la empleabilidad de las carreras, su nivel de renta a determinados años de la práctica, entre muchos otros datos.

El Grupo de Estudios Avanzados en Educación Superior, Universitas, que ha publicado desde el año 2012 el Ranking de Calidad de las Universidades Chilenas, entrega información sobre el nivel de las universidades, como en las otras versiones, este año se consideraron solo las universidades certificadas por la Comisión Nacional de Acreditación y que han reportado sus datos de manera oficial ante el Ministerio de Educación a través del Servicio de Información de Educación Superior.

Considerando la calidad de la Docencia de Pregrado 2015, se ordenan las universidades independientemente de su proyecto institucional, por la calidad de esa enseñanza. Este año las tres instituciones que ocupan los primeros lugares del ranking mantienen esa misma ubicación desde 2012: las universidades, Católica, de Chile y la única regional a esas altitudes, la Universidad de Concepción. Además, nueve de las que en 2014 estaban entre los diez primeros puestos se mantienen en esa posición, la mayoría de las otras de igual manera, con pocos cambios, lo cual da tranquilizadora cuenta de la estabilidad de sus compromisos, particularmente aquellas instituciones que muestran mejoramiento.

Vale la pena mirar de cerca las propuestas a los estudiantes, verificar si los indicadores permiten asegurar que estas promesas puedan cumplirse, sobre todo cuando la apuesta es tan cara.


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