Sueños viales hacia la modernidad

Fecha Publicación: 30/11/2015

Grandes avances en infraestructura vial se han desarrollado en la intercomuna, o más bien dicho, en el Concepción Metropolitano hace ya un par de décadas.

Notable es lo que sucedió en calle Manuel Rodríguez, en Chiguayante, la renovación de la costanera de Concepción (aún en desarrollo), Paicaví, Rotonda Bonilla, Alessandri y el eje Colón.

Mención aparte merece el camino costero a Tomé y la Ruta 160 hacia la provincia de Arauco.

Pero al parecer, el crecimiento del parque automotriz es más acelerado que el propio desarrollo de las ciudades, por eso, es vital que nuestras autoridades estén alertas, atentos y sean capaces de articular soluciones a la brevedad, como construir un corredor para el transporte público en avenida Los Carrera, o cercar la rotonda Paicaví, para que los taxibuses no puedan recoger pasajeros ahí. Ésa debe ser la única rotonda en el mundo donde se permite que una pista sea ocupada como paradero, con lo peligroso que eso resulta. Demás está decir que esa rotonda necesita urgente un paso bajo o sobre nivel.

Vital resulta también avanzar en la mejora de la autopista Paicaví hacia Talcahuano y en la continuación de la costanera a Chiguayante.

Pero hay una idea que no cuenta ni siquiera con anteproyecto.

Las calles Camilo Henríquez y Bulnes, configuran la única vía que, literalmente, atraviesa la ciudad de Concepción de norte a sur. Pero este tramo, lleva dos nombres distintos, está cortada a la altura de Paicaví, y carece de un estándar adecuado.

Imaginarse esta vía como un corredor de tres pistas por lado que recorra a lo largo la ciudad suena como un sueño. Suena como estar en la modernidad.

Arsenio


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