Súper observatorio

Fecha Publicación: 25/11/2015

Por lo general, se comenta que ya no hay auténtica sorpresa en observar los nuevos descubrimientos de la ciencia y la tecnología, más todavía, puede haber algo de desilusión al saber de los avances, aunque notables, porque está de moda pedir mucho más, una desatada corriente de altas expectativas, de soluciones prontas, útiles, baratas y universales, para toda clase de problemas, no importa tampoco cuán complejos.

Por lo tanto, el anuncio del observatorio Alma, situado en pleno desierto de Atacama, que se ha unido hace pocos días a otros telescopios de distintas partes del planeta para formar el telescopio "más grande de la Tierra", no ha provocado mayor entusiasmo, salvo a aquellos que de eso viven, estos últimos en estado de arrobo ante el hecho que se podrá distinguir desde el orbe un objeto de 10 centímetros en la Luna, según declararon científicos del radiotelescopio chileno.

En términos propios, Alma, una de las plataformas astronómicas más grandes del mundo, utilizará la técnica de "combinar los datos de dos o más telescopios, para formar un telescopio virtual con un tamaño igual a la distancia geográfica comprendida entre ellos". Las cifras son incomprensibles para los neófitos, por ejemplo, al enlazarse con el Observatorio Radioastronómico Nacional de Estados Unidos, se pudo observar el cuásar 3C 454.3, a una distancia de 7.800 millones de años luz.

Hecha esta larga, pero necesaria introducción, no parece tan difícil implementar un observatorio de la decencia en el país, un instrumento que perciba con inmediata y eficiente rapidez el inicio de actividades corruptas o de similar naturaleza, hechos que ocurren una distancia vistosamente inferior a la del cuásar.
 


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