Indicaciones al proyecto de Carrera Docente

Fecha Publicación: 14/8/2015

La educación tiene una importancia particular para la Región del Bío Bío, sin entrar en detalles mayores para describir las instituciones educacionales en todos los niveles, en grandes números, se puede resumir en aproximadamente 200.000 niños en educación pre-básica, básica y media, más otros, también aproximados, 160.000 jóvenes y adultos en educación superior, más un colectivo menor de personas cursando programas de capacitación, post título y postgrado.

Sin embargo, a pesar de las numerosas instancias formativas, que caracterizan la Región y según datos del documento Política cultural regional 2011-2016 Bío Bío, ésta presenta un alfabetismo de 94,1%, que resulta inferior en las zonas rurales (brecha de -9,8 puntos porcentuales en relación con las urbanas). La media de años de escolaridad regional es inferior a la nacional, constatándose diferencias según ingreso (brecha de -4,9 años de escolaridad promedio entre el primer y el último quintil), aunque la cobertura educacional total sea levemente más alta que la del país, con una cobertura en el nivel preescolar de 38,9% y de 40,2% en la educación superior.

No debe extrañar entonces que todo lo que involucre educación tiene un sustantivo impacto regional, razón por la cual se ha seguido de cerca los vaivenes de la reforma, que lejos de llegar a puerto, continúa planteando sectores de terra incognita, a pesar de plazos que se han establecido para que el parlamento resuelva, obedeciendo más a las cartas de Gantt que al sencillo razonamiento de resolver las grandes discordias antes de promulgar leyes, llenas de brechas para observaciones, correcciones, interpretaciones y perfeccionamientos, dinámica nacional más propia de una etapa que se supone se ha superado, aquella de ir arreglando la carga sobre la marcha. 

La Presidenta Michelle Bachelet, durante una conferencia en la Universidad Nacional de El Salvador, describe los cambios que se proponen; desmunicipalización en el sistema escolar, el fin al lucro y la gratuidad en educación superior, observa que "el proceso político de este cambio estructural no ha sido fácil. Muchas de las transformaciones que propusimos al país requieren modificaciones legales y un amplio diálogo con actores sociales y políticos".

Hace muy poco, se ha informado del ingreso de indicaciones al proyecto Carrera Docente, muchas relacionadas directamente con la negociación del fin del paro de los profesores por casi dos meses. Aumento de sueldos, más horas no lectivas, eliminación de la prueba Inicia y reconocimiento a la experiencia son parte de las modificaciones, junto con acreditación de pedagogías, capacitación y mejora de sueldos entre los principiantes. Los parlamentarios tienen plazo hasta el 17 de este mes para hacer sus modificaciones al proyecto renovado.

Hay, por supuesto, mucho más; de algún modo, no explícito, se espera que todas estas modificaciones, cuyo impacto y recepción están por establecerse, resulten aleatoriamente en mejor calidad de la educación, una hipótesis por confirmar, más que un proceso racional que permita anticipar resultados concretos y verificables en base a indicadores preestablecidos.

El amplio diálogo aludido debe ser un diálogo constructivo, sin la presión de posturas políticas o ejercicios de correlación de fuerzas. Más valdría implementar aquello sobre lo cual hay certeza, que emprender un cambio estructural sobre base endeble, no debería haber una confusión entre renuncia y marcha prudente.
 


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