Manejar las distintas expectativas es parte del acto de gobernar

Fecha Publicación: 17/11/2015

Un reciente sondeo sobre percepción del desempleo y expectativas económicas que realizó el Centro de Estudio Corbiobío reveló que en los hogares de un gran número de comunas de la Región existe un importante nivel de desconfianza sobre cómo el país enfrenta y enfrentará los vaivenes económicos mundiales. Otros estudios, como los realizados por el Banco Central de Chile y otro de la Universidad del Desarrollo también identificaron una suerte de moderación en las expectativas respecto al porvenir de la economía. 

Esta mayor desconfianza que al parecer prevalece a nivel regional y en algunas zonas del país constituye una señal de que la ciudadanía tiene la percepción de que la economía chilena no está suficientemente ordenada y en condiciones de enfrentar escenarios adversos. Consultados sobre el temor a perder el empleo en los próximos doce meses, queda evidente la preocupación de los chilenos en niveles que va desde moderado a muy bajo. Ello sugiere que ni las empresas ni los trabajadores anticipan un panorama donde no sea necesario realizar ajustes en producción y en personal, lo que es consistente con las proyecciones que diversas entidades han entregado respecto, principalmente, a la agenda laboral en curso.

Tampoco hay que olvidarse que parte de Europa está en problemas, Estados Unidos mantiene un débil crecimiento y China se desacelera. A ese panorama debemos agregar el hecho de que la economía chilena tendrá una inflación cercana a 4,5% - muy por encima del 3% que es meta del Banco Central - lo que no deja margen para una baja de tasas, sino que la tendencia ahora en cuesta arriba. En caso de que sea necesario un impulso monetario-, y el propio Banco Central mantiene su expectativa de crecimiento entre 2 y 2,5% para este año, la inflación impone límites muy claros. 

Otro punto a destacar es que diversas encuestas muestran que la aprobación hacia la gestión gubernamental es baja, y resulta llamativo que los sondeos de expectativas revelen que gran parte de los encuestados estime que de producirse una recesión mundial este año, no hay demasiada confianza de que el Gobierno tendría la capacidad para atenuar sus efectos.

Es importante que el Ejecutivo procure un manejo de expectativas razonables a nivel de la ciudadanía. Estos temas de percepción son claves precisamente cuando el país se encuentra en medio del debate presupuestario para el próximo año. Hace ya un mes y medio que se inició la discusión de presupuesto para 2016 y algunas partidas sortearon estas primeras instancias con agilidad, mientras que otras resultaron ser mucho más complejas, evidenciando fisuras partidarias y descoordinación de las coaliciones con el Ejecutivo. 

Por eso, más que nunca es preciso recordar que la confianza ciudadana debe servir para reafirmar que en una situación de crisis es importante preservar y profundizar las políticas que han permitido el crecimiento y la creación de empleo. Existe cierto peligro en suponer que la economía nacional se encuentra en una suerte de "blindaje" y, por tanto, puede comprometer significativos gastos sin arriesgar el equilibrio fiscal. 


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