Mejora en indicadores de evaluación de la Primera Mandataria

Fecha Publicación: 6/11/2015

La ruptura de una tendencia negativa suele ser una buena noticia, particularmente cuando las buenas noticias escasean, el hecho escueto es que la encuesta Adimark del mes recién pasado revela, por primera vez en ocho meses, que la aprobación de la Presidenta Michelle Bachelet ha aumentado. 

No es un punto menor, la mirada de los países vecinos, la apreciación de los inversionistas extranjeros, y no despreciablemente, las expectativas del ciudadano común, es de mayor tranquilidad, una sutil indicación de mayor confianza y estabilidad, sujeta, como todo, a confirmación, un llamado a la calma, ya que nadie podría estar satisfecho ante la presencia de una estructura gubernamental tambaleante y evanescente.

El hecho escueto es que el apoyo a la Mandataria subió cuatro puntos porcentuales cifrándose en 29%, de parecida manera disminuyó su indicador de desaprobación, que actualmente es de 67%, tres puntos menos que el sondeo anterior. En términos convencionales, menos mal.

Hay, sin embargo, además de las cifras duras, otros aspectos dignos de atención, es de esperar que realmente sean atendidos, se trata de la mejoría en la evaluación de todos los atributos personales de la Jefa de Estado, justamente aquellas características que en su momento la transformaron en un referente político global, el carisma presidencial que raramente ha sido mencionado en los últimos años.

Los atributos no son solamente simpatía, o cercanía, aspectos más bien subjetivos, se trata de aquellos relacionados muy estrechamente con la gobernabilidad del país, como el enunciado "Cuenta con capacidad para enfrentar situaciones de crisis", capacidad altamente relevante y que es la que muestra la mayor aprobación con un 50%, es decir, siete puntos más que el mes anterior. También se observan en alza la descripción de los encuestados correspondiente a "Es activa y enérgica" con 48%, lo que representa un aumento de diez puntos en igual período y el atributo "Le genera confianza" con un incremento de 5 puntos.

En medio de conflictos pendientes y nuevos escándalos, a pesar de datos objetivos que muestran insatisfactorios indicadores económicos, sumados a un entorno político y financiero preocupante a nivel planetario, incluyendo intranquilidades de los países vecinos y declaraciones desafiantes, la Presidenta emerge con algunos puntos a favor.

La lectura cuidadosa de los atributos mejor evaluados ofrece señales interesantes, ya que coinciden con llamados a la cordura y al orden de la Primera Mandataria, más algunas decisiones personales por sobre el juego de los políticos de la Nueva Mayoría, con un leve, pero apreciable cambio a la modalidad de diálogo y muestras concretas de prudencia en cuanto a los plazos para las propuestas y la gradualidad de su puesta en marcha, en claro contraste con las impaciencias primeras y las declaraciones triunfalistas basadas en un mandato popular atribuido que contrastaba con las manifestaciones de la opinión pública. 

La encuesta revela, en consecuencia, un aumento de la identificación con el Gobierno de Bachelet que alcanza un 35%, mientras baja la identificación con la oposición, la cual ha quedado en un 31%.

Para que quede claro qué es lo que las personas esperan, al mejorar la evaluación de la Presidenta, señalan lo que claramente no mejora, la actitud de los parlamentarios, con reprobaciones superiores al ochenta por ciento. No es demasiado difícil entender qué es lo que deberían hacer.


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