Marianne y Hugolino, dos líderes de verdad

Fecha Publicación: 12/8/2015

Hace poco más de dos semanas, la comunidad penquista lamentó la partida de dos líderes que trabajaron incansablemente por el bien común: el destacado médico pediatra Hugolino Catalán y la enfermera y directora del club Llacolén, Marianne Hornung. Ambos fueron despedidos de manera masiva y con afecto por una comunidad agradecida por el trabajo de toda una vida y por haber contribuido, cada uno en lo suyo, a la calidad de vida de los habitantes del Gran Concepción. 

Durante más de 40 años el doctor Catalán dejó su impronta en los hospitales y clínicas de la zona, ayudando a los más débiles de todos: los recién nacidos. "Era una persona de excelencia, desde el punto de vista humano, técnico y profesional. Era el médico más completo e integral que he conocido, respetado por sus colegas y muy querido por sus pacientes", recordó el director del Servicio de Salud Concepción, Marcelo Yévenes, quien no sólo fue su colega en la Medicina, sino también en múltiples responsabilidades en el servicio público. 

Ese compromiso quedó de manifiesto después del terremoto de 2010, donde fue el primero y durante varias horas el único médico que llegó a asistir a los pacientes en una clínica privada de la zona.

Por su parte, Marianne Hornung, quien tuvo una larga carrera como enfermera en el sistema público, tuvo después de su jubilación un activo rol como única directora mujer de Llacolén, donde se destacó como incansable emprendedora, pero sobre todo, como un modelo de optimismo y entusiasmo, probándole a muchos que, pese a la adversidad, la última etapa de la vida también se puede vivir con intensidad y plenitud.


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