Alta mortalidad en accidentes de tránsito

Fecha Publicación: 5/11/2015

Es verdad que da la impresión que a este país le hacen falta buenas noticias, y de haberlas las hay, no hay que olvidar que por sobre todos los debates y escandaleras, prevalece una masa de ciudadanos honrados que día a día van forjando el destino de los suyos, apoyando a la generación de recambio y empleándose sin reservas para mejorar su calidad de vida y de paso colaborando al desarrollo de la patria común. Que en medio de tensiones y crispamientos hay una mayoría silenciosa que mantiene su fe irrestricta en los valores de la democracia.

Por eso mismo, por esa mayoría, es que no se puede dejar pasar situaciones que a la vista de todos ponen de luto cotidianamente a alguna familia chilena. El año pasado, se argüía que debido a la carencia de una adecuada educación vial, más el insuficiente mantenimiento de las carreteras y la falta de sanciones ejemplares, había en Chile un elevado número de muertes en accidentes de tránsito, lo que le ubicaba como el segundo país de la Ocde con más víctimas mortales por este tipo de accidentes. 

La señal de alarma ante la tasa de 12 muertes al año por cada 100.000 habitantes se emitió en un estudio elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) dado a conocer en la Cumbre Anual del International Transport Forum. 

El número de fallecidos en Chile en accidentes de tránsito en 2014 fue de 1.630 personas, según datos de la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito. En opinión fundada de la Comisión, es la consecuencia de la baja fiscalización de las rutas, donde sólo el 7 % de los infractores es controlado; al consumo de alcohol y a los excesos de velocidad, justamente la causa del 40 % de las muertes por accidentes viales.

Lamentablemente, en toda la década pasada las muertes ocurridas por estos accidentes se han mantenido por sobre las 1.500 víctimas al año, sin que las políticas públicas logren disminuir estas cifras, en claro contraste con otros países de la Ocde que han logrado reducirlas en más de un 40%. 

Para los especialistas en seguridad vial, no hay nada misterioso en esta situación, es la consecuencia de la falta de una efectiva política pública, con resultado de un número considerable de personas fallecidas que se mantiene en los niveles similares de hace 20 años. Según los técnicos, no hay metas, no hay plazos, no hay responsabilidades.

La mala noticia es que en el último informe de la Ocde, Chile ha pasado a ser el peor de los 34 países miembros de la organización en la tasa de muerte por accidentes viales, superando a México, con la espantable cifra de 12.4 fallecidos por cada 100.000 habitantes, es decir, cinco veces más que Suecia, con 2.4. Hay otras cifras menos visibles en el informe, así, mientras en Chile el 39% de los fallecidos son peatones y 21 conductores, en Suecia, las muertes de los conductores corresponden al 41% y 16% a los peatones.

Se puede considerar que los estándares de las carreteras son relativamente altos en la mayoría de las grandes rutas nacionales, por tanto hay factores humanos fuertemente involucrados, el perfil agresivo de muchos conductores, además de la posibilidad de conducir bajo el efecto de substancias, más el factor de uso irresponsable de celulares; el 68% de los conductores declara responder llamadas, 61% chatea, 6 de cada 10 hace algo con ese dispositivo.

Ya es más que oportuno que la autoridad, en serio, se disponga a ponerle el cascabel al gato.


  Imprimir noticia   Descargar versión PDF