Señales claras ante malas prácticas

Fecha Publicación: 21/10/2015

El histórico decomiso de más de 7.600 toneladas de harina de pescado ilegal de Bahía Coronel sigue generando coletazos en la industria pesquera. En efecto, hace pocos días se produjo un nuevo incidente, que vuelve a tensionar la relación entre la industria y el Gobierno.

Trabajadores pesqueros acarreados en buses y capitaneados por un gerente de la compañía ligada al grupo Errázuriz rayaron las oficinas del Servicio Nacional de Pesca en Talcahuano, presionando y profiriendo amenazas al ente fiscalizador.

La denuncia del Sernapesca, que además alertó sobre el hostigamiento a sus funcionarios por agentes y dirigentes vinculados al sector, enciende una luz roja. Ni la generación de riqueza ni la defensa de puestos de trabajo justifican el atropello al Estado de Derecho y, menos aún, el amedrentamiento a la autoridad.

Una vez conocido el decomiso, la Asociación de Industriales Pesqueros, Asipes, hizo un enérgico llamado al combate a la pesca ilegal en tono "caiga quien caiga". Sin embargo, hoy parece estar navegando al ralentí al no condenar la "funa" y mantener en compás de espera el destino de Bahía Coronel como empresa socia, pese a que el Servicio presentó esta semana la denuncia al Juzgado de Letras de Coronel.

No cabe duda de que Asipes es una entidad seria, con una larga tradición y que ha hecho un importante aporte al desarrollo de la pesca junto a la conservación del recurso. Por lo mismo, es esperable que la institución cuide su capital político y social, desmarcándose con fuerza de aquellos que han sido sorprendidos con flagrancia en malas prácticas.


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