El crecimiento mental de los jóvenes y las causas de los accidentes

Fecha Publicación: 19/10/2015

Es muy difícil ser indiferente al hecho cruel y escueto que lo mejor de nuestra juventud se está matando en accidentes de tránsito, que la Región del Bío Bío sea la segunda en todo el país, en su contribución a cifras nefastas.

L a cantidad de jóvenes involucrados en este tipo de accidentes ha alcanzado, por sobre todas las medidas que se han implementado, cifras mayores a la históricas, estableciendo nuevas marcas negativas, casi 40.000, lo que representa un alza del número de jóvenes accidentados del orden de 53% en los últimos diez años. La Región del Bío Bío da cuenta de esa penosa situación con 54 jóvenes fallecidos el año pasado. 

Para el gerente de asuntos públicos del Automóvil Club, la relación entre el alza del parque automotor y los accidentes y muertos "es una excusa simplista. En países desarrollados crecen en forma inversamente proporcional ambas variables. Aquí nos enfrentamos a malos conductores, malos hábitos y alta impunidad. Mientras no aumente la fiscalización, con medios electrónicos, vamos a seguir con cifras malas".

Es muy posible que la mayoría de los adultos responsables estén en absoluto acuerdo con estas aseveraciones, no hay conductor respetuoso que no haya sido testigo de conducción, no solamente temeraria, sino francamente suicida, en las vías más expeditas de la Región, o los desmanes de jóvenes los fines de semana, sobre todo en los sectores más acomodados.

En 2011, Chile se fijó una meta ambiciosa: suscribió el compromiso denominado "Década para la acción en seguridad vial" de la Organización de Naciones Unidas, para reducir a la mitad las muertes por accidentes de tránsito hacia el año 2020, de tal manera que, de los 1.573 que se contaban hace cuatro años, se debía llegar a 787 hacia el fin de la década.

A cuatro años de distancia, el país está lejos de cumplir el objetivo y en lugar de reducir la mortalidad por accidentes, las cifras muestran incrementos. Según el informe anual de accidentes de tránsito elaborado por Carabineros, el año pasado se contaron 1.630 muertos en accidentes de tránsito en todo el país. La cifra es mayor en siete casos respecto de los 1.623 de 2013 y la máxima desde los 1.782 registrados en 2008, los accidentes de tránsito se han convertido en la primera causa de muerte en niños menores de 15 años y la segunda en jóvenes de 15 a 25 años, en su mayoría hombres y peatones, según datos del presente año del Club Europeo Automovilistas de Chile.

Lo que rara vez se comenta y, por lo tanto la variable menos considerada, es el estado de madurez mental del adolescente. Los recientes avances de la neurociencia hacen evidente que el cerebro de los jóvenes no está totalmente conectado, que la corteza prefrontal, aquella que tiene que ver entre muchas otras cosas con el pensamiento complejo, no está del todo implementada. Por lo tanto están falentes el controlar de los impulsos instintivos, la toma de decisiones, la planificación y anticipación del futuro, el control atencional, la capacidad para realizar varias tareas a la vez, la organización temporal de la conducta, el sentido de la responsabilidad hacia sí mismo y los demás o la capacidad empática.

Entonces no se trata de simple educación, el hecho es que los jóvenes no reúnen las condiciones para tenerlas todas consigo, si ellos no pueden, los adultos tendrán que poder, los que los autorizan, los que los controlan. No basta con los discursos y los seminarios.


  Imprimir noticia   Descargar versión PDF